La prestación por desempleo
En el boletín económico del Banco de España de marzo me encuentro con el Estudio “Análisis de la evolución del desempleo desde una perspectiva de flujos laborales”. En él, tras describir las variables analizadas, como el tipo de contrato, edad, nivel de estudios, nacionalidad, jornada y sectores productivos, aparece en el apartado de Conclusiones lo siguiente:
“bajo determinadas condiciones, el sistema de prestaciones puede reducir la intensidad de búsqueda de empleo”. Es decir, que cobrar el paro provoca que no se busque empleo activamente. Esa conclusión se incluye aún cuando en otra parte del Estudio se dice que “no es estadísticamente significativo el cobrar una prestación o un subsidio de desempleo” como factor que rebaje la probabilidad de salir del paro. De nuevo nos encontramos con mensajes que, aunque no exista evidencia empírica, se trasladan a la ciudadanía para provocar en ella un sentimiento de culpa y resignación. El servicio de Estudios del Banco de España, plagado de técnicos economistas, parece que no entiende que la prestación por desempleo es un derecho, al que se llega mediante las aportaciones mensuales de todas las personas que tienen una nómina, y que afirmar de medio lado que es la causa para no buscar empleo es como decir que acudir al centro de salud evidencia que no te quieras curar. Igual eso es lo siguiente. ¿Para cuándo un estudio del Banco de España sobre los millones de euros tirados por el sistema financiero o el endurecimiento de la normativa penal para los administradores de cajas y bancos? ¿Y sobre el análisis de riesgos de la banca hace diez años? Tomás Boyano es economista