La Policía evita un timo de 300.000 euros con los billetes tintados
La Policía Nacional ha detenido a tres ciudadanos subsaharianos por intentar estafar 300.000 euros a un empresario hostelero de la provincia con el conocido como timo de los billetes tintados. La víctima había sido advertida de las intenciones de los estafadores por los agentes que los vigilaban. La investigación comenzó cuando funcionarios de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) tuvieron conocimiento de que el dueño de un hotel de Úbeda podía caer en las redes de esta banda de profesionales de la estafa, especializados en el timo de los billetes tintados. El empresario tiene a la venta el establecimiento por un millón y medio de euros.
A mediados de noviembre, recibió la visita de un ciudadano subsahariano que le hizo una oferta de compra en nombre de un supuesto hombre de negocios muy importante en su país. Entablaron conversaciones a lo largo de varias reuniones que, pronto, se cerraron con un acuerdo. Para entonces, toda la Policía ya sabía lo que se estaba cociendo y estaba al tanto de todos los pasos.
A mediados de diciembre, el empresario y el grupo comprador conciertan una nueva cita. Esta vez, el encuentro está previsto en un lujoso hotel de Madrid. Acude el supuesto comprador, un hombre que se hace llamar “Don Erik”, acompañado del que dice ser su “asesor de negocios” y mano derecha. Los dos están perfectamente trajeados y muestran unos modales exquisitos. En teoría, los empresarios acuden a la reunión para pagar 750.000 euros, la mitad de lo pactado por la venta del hotel. Sin embargo, se descuelgan con otra propuesta diferente, un trato que puede ser beneficioso para todas las partes. Es aquí donde comienza la puesta en escena del timo. “Don Importante” y su ayudante le dicen al empresario que están perseguidos en su país de origen y que han podido sacar una importante cantidad de dinero en metálico: 300.000 euros. Sin embargo, hay un pero: han tenido que camuflar los billetes, pintándolos de negro, para eludir los controles aduaneros.
Rafael Abolafia / Jaén
Más información en nuestra edición impresa.