La Policía apunta a un único autor del crimen de Las Fuentezuelas

Rafael Abolafia / Jaén
La Policía considera que Luis R. C. fue, presuntamente, el único autor material del conocido como crimen de Las Fuentezuelas. Así se desprende de la laboriosa investigación desarrollada por la Comisaría y que ya se da prácticamente por concluida. De hecho, es el único de los tres arrestados que está en prisión preventiva.

    09 feb 2013 / 10:07 H.

    Para la Policía, el caso por la muerte de Juan de Dios Espinosa González en su domicilio del barrio de Las Fuentezuelas está cerrado. El cuerpo sin vida de este vecino de la capital, un empleado de Correos de 52 años, fue encontrado por su hijo en la mañana del pasado jueves día 31. El cadáver, que estaba en el dormitorio, presentaba evidente signos de violencia. De hecho, los forenses contabilizaron 51 heridas de arma blanca cuando le realizaron la autopsia. En cuestión de horas, la Policía practicó las dos primeras detenciones, entre ellas la de Luis R. C., el presunto autor material del apuñalamiento. ¿Cómo llegaron los agentes de la UDEV tan pronto a este arresto? A raíz de su reciente separación, el fallecido cambió de amistades. En su nuevo círculo de amigos estaba el hombre que, presuntamente, le quitó la vida. Una persona conflictiva y agresiva, que había salido de prisión tras cumplir una condena por varios robos con violencia. Ambos frecuentaban ambientes marginales, compartían salidas de fiesta y coqueteaban con la droga, según ha puesto al descubierto la investigación policial. El día de los hechos, ambos estaban en el piso que Juan de Dios Espinosa había alquilado apenas un mes antes, en Las Fuentezuelas. Se disponían a cenar. Incluso, estaba la mesa puesta con dos cubiertos. Algo debió de pasar entre ellos. Una discusión que acabó en tragedia y de la que, a día de hoy, se desconoce el motivo. La Policía cree que Luis R. C. mató, presuntamente, a Juan de Dios Espinosa. Pudo utilizar unas tijeras, que le clavó en reiteradas ocasiones. No obstante, las pruebas científicas deben confirmar todavía si ese instrumento fue el arma utilizada en el crimen. Fue el hijo de la víctima el que encontró el cadáver el jueves por la mañana, después de que no pudiera contactar con su padre. La Policía se centró, desde el principio, en Luis R. C., el nuevo amigo de Juande. ¿Por qué? Un testigo los vio discutir de forma acalorada el martes por la tarde, un día antes del crimen. Relató que el detenido agarró al hombre por la pechera y lo zarandeó. El mismo jueves por la noche, la Policía tomó declaración a Luis R. C. Inicialmente, dijo que no había estado en el piso la noche de los hechos. Dos días después, cuando sus huellas dactilares aparecieron en el piso, los agentes de la UDEV le pusieron las esposas. En el registro de su domicilio, efectuado el pasado sábado, se encontró un televisor y un teléfono móvil pertenecientes a la víctima, un terminal que Luis R. C. intentó vender en la misma noche que, presuntamente, cometió el crimen. Ya en calidad de detenido, este hombre sí que admitió haber estado en la vivienda de Juande junto a más gente. Explicó que, en un momento dado, salió a la calle para comprar bebida y que, cuando volvió al piso, se encontró el cadáver. Fue, entonces, cuando incriminó a otras dos personas en los hechos, un hombre y una mujer de origen brasileño. La Policía halló algunos objetos pertenecientes al fallecido en la vivienda de él. Por eso, fue detenido. Parece ser que se los entregó Luis C. R. como pago de una deuda de 100 euros. A ella no la localizaron en un primer momento. Se había marchado de forma súbita, lo que hizo acrecentar las sospechas. Fue arrestada en un club de alterne de un pueblo de Córdoba. No obstante, quedó en libertad sin pasar por el Juzgado de Instrucción número 3. Pudo demostrar que no estuvo en el piso en el que ocurrieron los hechos. Su coartada, comprobada por la Policía, era sólida.
    Por todo, la Comisaría da por cerrada la investigación y todo apunta a que Luis C. R. fue el único autor material del crimen.