La plantilla y los prejubilados de Mercasevilla acuerdan dos nuevas movilizaciones

Los trabajadores del mercado central de abastos de Sevilla,  Mercasevilla, y los prejubilados de los expedientes de regulación  empleo (ERE) promovidos en 2003 y 2007 cuyas rentas han quedado  suspendidas, han acordado este martes, durante una concentración y  asamblea celebrada a las puertas de la sede social de la empresa, la  celebración de dos nuevas movilizaciones los días 20 y 27 de junio.

 

    07 jun 2011 / 17:18 H.

     

    Las nuevas protestas, promovidas por el comité de empresa, responden  a la difícil situación económica que atraviesa esta sociedad mixta  participada por el Ayuntamiento hispalense y Mercasa, el conflicto  del ERE de 2007 y la supuesta amenaza de externalizaciones.
    El presidente del comité de empresa de Mercasevilla, Rafael  Domínguez (CC OO), ha informado a Europa Press de que, en concreto,  las movilizaciones aprobadas por el colectivo de trabajadores y  prejubilados consisten en una manifestación, el 20 de junio, desde la  plaza de la Encarnación hasta el palacio de San Telmo, sede del  Gobierno andaluz, además de una manifestación el 27 de junio desde la  sede social de la lonja hispalense, al pie de la autovía A-92, hasta  la sede central de la Consejería de Empleo, en la avenida de Hytasa. El comité de empresa ha reunido este martes a trabajadores y  prejubilados de la sociedad mixta al objeto de celebrar una  concentración por el rumbo que sigue esta compañía participada  mayoritariamente por el Ayuntamiento hispalense y Mercasa. La  concentración, además, conmemora el primer aniversario del campamento  instalado a las puertas de la sede social de la lonja, una de las  primeras movilizaciones emprendidas por la plantilla de esta compañía  a cuenta de las dificultades que sufre.
    Y es que Mercasevilla ha cerrado el ejercicio 2010 con pérdidas  por valor de 381.560 euros, toda vez que la Dirección General de la  lonja, encarnada por Juan Carlos Recio, ha sido facultada ya para  "llevar a cabo las medidas oportunas para evitar una situación de  insolvencia", dado que el ejercicio anterior, el de 2009, fue saldado  con pérdidas por valor de 4.123.666 euros. De hecho, mediado 2010, la  empresa se dio obligada a someterse a una operación de ampliación y  reducción de capital al objeto de eludir una posible causa de  disolución, extremo que ha llevado al gremio de mayoristas de fruta y  hortalizas, socio minoritario de la empresa, a considerar  "maquillado" el resultado de las cuentas de ese año.