La operación Ferrari "al desnudo"
Pocas veces se detiene desde el cerebro hasta al último miembro de una organización dedicada al tráfico de droga. Con la operación Ferrari de la Guardia Civil, que comenzó en noviembre, caen no una sino dos bandas organizadas, con sede en Linares y Úbeda, que tenían intereses comunes en Baeza.
Pocas veces se detiene desde el cerebro hasta al último miembro de una organización dedicada al tráfico de droga. Con la operación Ferrari de la Guardia Civil, que comenzó en noviembre, caen no una sino dos bandas organizadas, con sede en Linares y Úbeda, que tenían intereses comunes en Baeza.Baeza, agosto pasado. La Guardia Civil logra intervenir veinte gramos de cocaína. Es una ínfima cantidad, dos decenas de milésima de kilo, pero en el negocio de la droga es todo un “tesoro”. Pero la preciada posesión se volvió un problema para su poseedor. Es un joven, baezano, al que los agentes de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial del Cuerpo le seguían la pista y al que, para su desgracia, relacionan con el ilegal cargamento. Con esta acción, más o menos rutinaria, los investigadores metieron la cabeza en una trama que, ahora que concluye el año, es puesta al descubierto gracias a la operación Ferrari. Los resultados de esta intervención, como se pone de manifiesto al levantar el secreto de sumario el Juzgado de Baeza, que es el instructor, no son nada habituales. Los veinte gramos de coca dieron para mucho, entre otras cosas, para detener a 19 personas de las que seis están en prisión, y, gracias a ellos, caen dos organizaciones, una con la cabeza en Linares y otra con el cerebro en Úbeda, ambas, tienen negocios que confluyen en a la ciudad baezana donde, a su vez, se descubrieron dos supuestos grupos.
¿Quién es el joven de Baeza?. Lo detuvieron, el pasado 11 de noviembre, porque, según los datos a los que tuvo acceso a este periódico, se le considera la cabeza pensante que se dedicaba a la distribución de “farlopa” y marihuana entre un grupo de clientes, más o menos fijos que, al parecer, también hacían de “vendedores”, aunque de menor escala.
Este “líder” tenía más personas de confianza; una, su propia pareja, a la que el Instituto Armado le atribuye la responsabilidad de ser una especie de secretaria que ayudaba a su compañero sentimental en cuestiones como responder las llamadas de teléfono o recibir a los clientes en el domicilio que los dos compartían en la calle Santo Domingo, uno de los inmuebles en los que se practicaron espectaculares registros. El joven baezano tenía más “manos derechas”: una le acompañaba en la compra de droga y la otra fue su “lanzadera” para el transporte de la mercancía, es decir, en los desplazamientos, le precedía para avisarlo de la presencia de las Fuerzas del Orden. Además, “el baezano de los veinte gramos” tenía un socio que, empleando el término de las películas de mafiosos, tenía su propia “familia”. Y es que este, al mismo tiempo, se había especializado en la producción y distribución de maría para lo que trabajaba, codo con codo, con otro compinche. Este grupúsculo tiene como característica especial que está formado por personas con estrechas relaciones entre sí, incluso, de parentesco. De hecho, en el transcurso de la investigación dedicada a este clan, la Guardia Civil llegó a acceder a la vivienda propiedad de la madre de dos hermanos, en la calle Gracia de Baeza. Él, supuestamente, se centraba más en el cultivo y la venta de estupefacientes y ella a la “gestión de la empresa”. Pero, importante, la línea de investigación baezana no es la que más resultados a gran escala arroja de la “Ferrari”, aunque sí en número de detenidos.
¿Que ocurría en una de las mejores calles de Linares? En una sucursal bancaria de la calle Isaac Peral, otro de los arrestados, detenido el 11 de noviembre y del que se cree que distribuía droga a Baeza, movía el dinero de las operaciones en una cuenta en la que era titular una mujer considerada su encubridora. El número 1 de esta red tenía otro lugarteniente, al que, el pasado 1 de diciembre, la Benemérita le puso los grilletes. Los movimientos de la cartilla hicieron pensar a la Policía Judicial que estos dos linarenses tenían tratos con el joven baezano y que de Linares salió el polvo blanco que le decomisaron en agosto.
¿Por qué hay un solo detenido en Úbeda? En la ciudad de Los Cerros, las pesquisas condujeron a un único hombre que, eso sí, supuestamente, era el que abastecía de cocaína al joven de Baeza al que se le considera propietario de los “productivos” veinte gramos. En el domicilio de este residente en Úbeda, que fue detenido el 22 de noviembre, los guardias civiles encontraron una importante cantidad de dinero en metálico y joyas de las que no pudo justificar su procedencia.
Los “números uno” a los que se les imputa haber traficado con estupefacientes desde Linares y Úbeda están entre rejas como medida cautelar. Los baezanos que también están en prisión, los tres que completan la media docena de sospechosos enviados a la cárcel, son, a su vez, cabecillas de los grupos relacionados con estos que tenían su base en la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Los otros trece implicados están en libertad, aunque con cargos. José Rodríguez Cámara / Jaén