La nueva etapa del expediente catedralicio comienza el 14 de julio
En consonancia con la promesa pública que realizó, el 30 de mayo, cuando anunciaba la retirada del expediente de la Catedral de la carrera por el título de Patrimonio Mundial, el Ayuntamiento informó, ayer, en un comunicado, de que el alcalde, José Enrique Fernández de Moya, ha dado ya el primer paso para constituir la mesa de trabajo que intentará rebatir los reparos del informe dictado por el Comité Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos).
En consonancia con la promesa pública que realizó, el 30 de mayo, cuando anunciaba la retirada del expediente de la Catedral de la carrera por el título de Patrimonio Mundial, el Ayuntamiento informó, ayer, en un comunicado, de que el alcalde, José Enrique Fernández de Moya, ha dado ya el primer paso para constituir la mesa de trabajo que intentará rebatir los reparos del informe dictado por el Comité Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos).
Para ello, ha solicitado a las distintas administraciones públicas que están implicadas en el expediente que designen a sus representantes para la constitución de ese comité de expertos y técnicos que tendrá la misión de relanzar el expediente de la candidatura de la Catedral como Patrimonio Mundial y de mantener vivo un sueño, como destacó el munícipe aquel aciago 30 de mayo.
Fernández de Moya destaca que ha remitido escritos dirigidos tanto al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, como a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, a los alcaldes de Úbeda y Baeza, al rector de la Universidad de Jaén y al presidente de la Diputación Provincial, Francisco Reyes, para que —subraya—: “Designen un representante que desee participar en este comité de expertos para que trabaje en el expediente que finalmente consiga que nuestra Catedral sea declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad”. El alcalde recuerda, en la nota, que de esta forma: “Se cumple el compromiso adquirido el pasado 30 de mayo de relanzar el expediente de la Catedral de Jaén mediante la constitución de este comité de expertos y técnicos”.
Aparte, tal y como había adelantado ya este periódico, precisa que ha pedido “la presencia en este comité, sin necesidad de nombrar representante, de la arquitecta redactora Rufina Pérez” y del deán de la Catedral, Francisco Juan Martínez, pues —considera—: “Su aportación es crucial para la consecución de este fin”.
Además de solicitar su colaboración, Fernández de Moya también ha puesto una fecha límite para que las administraciones designen a sus representantes. Será el próximo día 7 de julio, ya que —como se indica en el mismo comunicado— la reunión constitutiva está previsto que tenga lugar dos días después, el 14 de julio, en la sala de Tenientes de Alcalde del Ayuntamiento. En la nota, el munícipe hace hincapié en que, en la reunión mantenida a finales del pasado mes de mayo: “Quedó patente la voluntad de constituir este comité antes de agosto, por lo que he solicitado a las distintas administraciones que, si es su voluntad participar en este expediente, indiquen, antes del próximo 7 de julio, el nombre de la persona como experto o técnicos que pertenezca a esa institución para trabajar en este comité para la elaboración de un expediente que nos lleve de forma definitiva a la declaración de la Catedral como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco”.
reparos. En la carrera por el preciado título de Patrimonio Mundial, pensaban que los principales obstáculos que tendría que afrontar la Catedral sería el estado de su entorno. Pero las conclusiones del Icomos resultaron “demoledoras” porque, fundamentalmente, ponían en entredicho la “espina dorsal” del expediente con el que se solicitaba la ampliación de los conjuntos renacentistas de Úbeda y Baeza al templo jiennense.
Los asesores de la Unesco cuestionaron la autenticidad y la integridad del bien, así como su “pureza” arquitectónica, de acuerdo con los diseños de Andrés de Vandelvira. Para los expertos, la dilatada construcción en el tiempo de la Catedral, que duró dos siglos, hizo que esta perdiera la singularidad renacentista y evolucionara, progresivamente, a partir de la tercera fase, hasta el Barroco. Reparos como estos son los que tendrá que refutar este grupo de trabajo.