La Monarquía, valor añadido
Se acerca un día para la historia y me parece que la gente, en líneas generales, no es consciente del momento que van a poder vivir, del que van a ser partícipes y que después podrán contar a sus nietos.
El próximo jueves España tendrá un nuevo jefe del Estado, un flamante Rey que lleva toda su vida preparándose para ello. Se ha formado para servir a su país y ahora va a poder ejercer y, lo que es más importante, con el asesoramiento sabio y cercano de su padre. Ese gran consejero lo tendrá a mano cada vez que lo necesite, un verdadero lujo que pocas personas pueden tener y que, a buen seguro, guiará a Felipe VI por el buen camino. Es cierto que su esposa tendrá peso también en sus decisiones, eso es innegable y además así debe ser, en mi modesto entender, pero quiero pensar que será su padre, con todo el bagaje que tiene detrás, el que más cuente a la hora de llevar a este país por “el buen camino”. El debate sobre la República no se puede silenciar, pero no creo que sea ahora el momento. Además, contar con un Rey es un signo de fortaleza, una llave que abre muchas puertas diplomáticas en el extranjero que ya quisieran muchas naciones. Mucho se ha criticado aquella cacería del monarca con elefantes, he visto miles de parodias, incluso Don Juan Carlos pidió perdón, cosa que le honra. Pero, pocos recuerdan los contratos millonarios que se han conseguido, como en los países árabes, donde nuestro Rey es muy valorado. Es una figura que abre puertas más allá de nuestras fronteras y eso no se paga con dinero. Ese valor añadido hay que saber darle el mérito que merece y aprovecharse de él.
Jacinto Escribano López / JAÉN