La Mezquita es la Mezquita

No importan los años en la Córdoba eterna. En la Córdoba en la que sobre la cultura convivieron las tres culturas y religiones. Al llamado Carlos V, (por lo visto a ese le temían más y no usaban 30 euros como 30 monedas que algo me recuerdan), le solicitó permiso el obispo, cabildo o modo del catolicismo de la época, para hacer obras en el cetro de la Mezquita. ¿Quién le iba a negar algo a los que dejando la pobreza del cristianismo disfrutaban de la riqueza del catolicismo? Efectuadas las tales y cargándose la parte más importante como el salón de rezos, construyen algo tan anodino en comparación a los destruido, como una iglesia católica a la que llaman catedral pero de escaso ente entre las de época. Así y a su paso por Córdoba y ver lo que había autorizado, les dijo Carlos V que habían destruido algo único en el mundo para construir lo que habría en todos sitios. Fueron de allende Despeñaperros los que explotaban lo conquistado y a lo que se ve, continúan. ¿Lo harían en Cataluña? Ahí la tienen, por 30 euros. Aunque de Vaticano la vistan. La Mezquita, es Mezquita aunque los euros, sean para ellos. Cómo recordamos la mayoría la primera vez que nos llevaban a la Mezquita. Francisco, menos hablar y más actuar, que el dinero sigue mandando. Y aunque la borren por 30 monedas de euro la Mezquita es la Mezquita.

    25 jun 2014 / 22:00 H.