19 may 2014 / 22:00 H.
El domingo pasó algo que las personas con verdadera pasión atlética llevaban esperando 18 años. No es que no fuese esperado, sino que ya me alegraba el simple hecho de ver hasta donde habíamos llegado. Pero cuando vi el avance del Atleti durante el partido y la forma en la que los jugadores lucharon y lo dieron todo hasta el último momento, la alegría no pudo ser más grande. El final del partido fue prometedor, hasta el último asiento del banquillo azulgrana se levantó para aplaudir la victoria de los jugadores de Atlético de Madrid. Me siento orgulloso por mi equipo, por mi pasión y sobre todo, por el cariño y aceptación con la que la gente está celebrando la victoria. Me siento feliz y creo que la décima victoria de la liga para el Atleti ha sido muy merecida. Ahora sí que sí, ole ole ole, somos campeones.