La ley de la selva

Realmente sabe la gente que esta reforma laboral es la más salvaje que se ha realizado en democracia?, y aunque venía fraguándose desde hace años con las críticas a los subsidios, a la rigidez del despido y la contratación, el golpe asestado a los derechos de los trabajadores ha sido histórico. Las huelgas refrendarán al gobierno de que ese es el camino a seguir.

    15 feb 2012 / 11:53 H.

    Flexibilidad como si fuera chicle. Pero la gente acepta, mirando melancólica los espejismos del consumo y del deseo frente a un mundo financiero que no se corresponde en absoluto con el mundo laboral. Ahí radica el gran problema que nos urge, donde precisamente nadie —ningún político— va a actuar. Entretanto crece la lista de parados y se incuba un descontento que, por ahora, no se materializa en revueltas o vandalismo. Nuestra desestructuración ideológica coincide cabalmente con las afirmaciones de Cospedal: el PP es «el partido de los trabajadores», y qué razón llevará cuando tantos obreros les votan, junto a las clases medias. No vendría mal hacerse eco de los análisis del sociólogo estadounidense Richard Sennett en La corrosión del carácter: las consecuencias personales del trabajo en el nuevo capitalismo (Anagrama, 2006) para contemplar la piltrafa en la que se ha convertido la sociedad española. Números en una tabla de datos, muñecos, fantasmagorías. Cuanto más se desliguen las relaciones colectivas más débil será el individuo. Flexibilidad laboral convertida en inestabilidad, inseguridad, desprotección y desamparo.
    Juan Carlos Abril es escritor