La Laguna también tiene futuro

Después de muchos compromisos políticos nunca concretados, la situación de los trabajadores y de la propia Escuela de Hostelería de La Laguna, en el Puente del Obispo de Baeza, no mejora. El comienzo del curso no está encarrilado y tras seis nóminas impagadas a los trabajadores, la paciencia también está agotada. El consorcio público destinado a la formación de jóvenes desempleados en el sector de la hostelería, dependiente de la Junta de Andalucía, está en peligro porque necesita una dotación presupuestaria que garantice el correcto funcionamiento de un centro consolidado en la provincia y que ha sembrado una formación cuidada que ha cristalizado en grandes cocineros y profesionales de la hostelería que trabajan o, en el mejor de los casos, también crearon sus propios negocios que generan, a su vez, nuevos empleos. Un buen círculo que, sin embargo, se rompe por la falta de claridad, primero, y financiación, después. So pretexto de un cambio para pasar a depender del Ente Público Andaluz de Infraestructuras y Servicios Educativos (ISE), de la Consejería de Educación, en lugar de Empleo, se ralentizan las gestiones solicitando información desde 2007. Para mayor enfado de trabajadores y alumnos, La Cónsula (Málaga) sí recibió dinero público el pasado mes de julio y, en teoría, comenzará el curso. El agravio comparativo es evidente e hiriente. Es normal que se apunte al origen de los máximos responsables de la Consejería para explicar este diferente trato. Mientras tanto, tampoco ha llegado el 25% del dinero que se les adeuda del curso 2012/2013, ni tampoco del actual. La gestión de esta crisis deja en muy mal lugar a quienes están para resolver problemas. 

    03 sep 2014 / 15:15 H.