La Laguna denuncia el trato de favor a la formación en Málaga
Si mucho les escuece que trabajan sin cobrar, no menos les duele que lo que a ellos les niegan sus patrones, a otros sí se les concede. Los representantes de los trabajadores de la Escuela de Hostelería de La Laguna, en el Puente del Obispo de Baeza, denunciaron ayer que, con el mes de septiembre recién estrenado, ya son seis las nóminas que les adeuda la Junta de Andalucía.
La Administración regional está detrás de este centro, creado bajo la fórmula de un consorcio público destinado a la formación de jóvenes desempleados.La plantilla, además de dolida por no recibir su legítimo salario, está escocida con la actitud del Gobierno andaluz hacia La Cónsula, la escuela gemela a la baezana, que funciona en Málaga y que, según explican los portavoces del personal de La Laguna, recibió una inyección de dinero el pasado mes de julio.
Tras plantearse el cierre del centro costasoleño, parece que las cocinas volverán a recibir alumnos a partir del próximo 9 de septiembre. Por el contrario, ni el consorcio jiennense ni el resto de los que existen en la comunidad, destinados al turismo, la restauración, a la joyería, el patrimonio o el mármol, tienen estas garantías como denuncian desde la escuela de Baeza. “Nos hace sentir trabajadores de segunda, no recibimos el mismo trato ni muestran el mismo interés ante nuestra situación”, lamentan. No dejan pasar el hecho de que tanto el consejero de Educación, Luciano Alonso, como la viceconsejera del ramo, Monserrat Reyes, y el director general de Formación para el Empleo, Carlos Cañavate, sean malagueños. Sobre esta cuestión ya han planteado sus suspicacias en más de una ocasión, al entender que el hecho de que estos altos cargos sean de Málaga beneficia a La Cónsula, en detrimento de otros centros que componen la red andaluza.
La Escuela de Hostelería de La Laguna, como lamentan los portavoces del personal, no tiene oferta formativa para el próximo curso todavía y, por lo tanto, es una incógnita cuándo comenzarán las clases. Solo tienen constancia de la intención de que, si los responsables de la escuela presentan toda la documentación “perfectamente justificada” que se les requiere, desde el ejercicio económico 2007, en 2015, el consorcio pasará a depender de un organismo dependiente de la Consejería, el Ente Público Andaluz de Infraestructuras y Servicios Educativos (ISE). El jueves, anuncian, mantendrán una reunión con la delegada de Educación, Yolanda Caballero, para transmitirle la “penosa” situación en la que se encuentran tanto la treintena de profesionales dedicados a la formación, como aquellos que cursan allí sus estudios o tienen previsto hacerlo, además de los proveedores.
Por el momento, no ha llegado a la caja de este consorcio público el 25% del dinero que se les adeuda del curso 2012/2013; del pago del actual ejercicio, ni noticia por el momento. Ello da lugar a los problemas económicos que ya padecieron a lo largo del anterior ejercicio.