La Laguna clama al cielo

Veinte meses sin cobrar es suficiente aval para echarse a la calle. Aún así, los trabajadores del consorcio de la Escuela de Hostelería de La Laguna vuelven a dar otro margen de confianza y esperan a este viernes para decidir si se vuelven a movilizarse. Pero, se trata también de un ultimátum en toda regla, una medida casi a la desesperada, después de lo que consideran un trato “vergonzoso y denigrante” por parte de la Administración regional. Porque, si pasado mañana no ven la luz, las protestas no habrá quien las frene. La decisión la toman después de la cita que mantuvieron ayer mismo todos los consorcios andaluces con el director general de Empleo, Manuel Jesús García, que a pesar de los supuestos avances en la solución jurídica, todavía no fue capaz de comprometerse con los afectados a dar una fecha concreta para poder empezar a percibir el cobro de sus nóminas atrasadas.
La situación actual pasar por el trámite de culminar la liquidación de los diferentes consorcios para poder completar el traspaso al Servicio Andaluz de Empleo (SAE) y, de esta forma, volver a funcionar como el próspero centro que era y que tantos buenos profesionales ha dado en sus quince años de actividad. La reciente aprobación del decreto de traspaso por parte de la Junta y la modificación presupuestaria por valor de 12,9 millones de euros se interpretó como la luz al final del túnel, pero la realidad es que el tiempo pasa y, con la demora, también angustia de la treintena de familias atrapadas en esta pesadilla. La pelota está en el tejado de la Junta y a ella compete aliviar el desánimo y solucionar de una vez por todas un problema que no han generado los trabajadores pero que solo ellos sufren.

    28 oct 2015 / 11:15 H.