La Junta prevé un "camino lento" de recuperación para 2011
El Gobierno andaluz prevé que 2011 se invierta la evolución de la economía de forma que se pase de la recesión y destrucción de puestos de trabajo actual a un crecimiento a "ritmo moderado" del empleo, un "camino que será lento" y que empezará a consolidarse a finales de año.
Este es el escenario que ha trazado hoy el Ejecutivo autonómico ante lo que ha definido como el "principal" problema de la comunidad y la "elevada tasa" de desempleo.
La consejera de Presidencia, Mar Moreno, ha resumido gráficamente la gestión de la Junta en 2010 en la frase un año de "luces y sombras", sombras por la crisis y el desempleo (casi un millón de parados) y luces por la respuesta "solvente" de la Junta a la situación y al mantenimiento de las políticas sociales, ha precisado.
"Todas las previsiones hablan de final del 2011 en un camino lento de recuperación del empleo perdido. El próximo año se invertirá el signo y podemos estar en un crecimiento positivo a un ritmo moderado", ha aseverado.
El Gobierno andaluz -ha repetido- "no tiene recetas mágicas contra la crisis o el desempleo, pero si trabajo y respuestas solventes que darán resultados, solidez en las cuentas y exportaciones que van creciendo".
La consejera ha sostenido que, pese al "duro año" para los andaluces y el Ejecutivo, la crisis "no ha tambaleado" los fundamentos de la Junta, que "ha mantenido" la igualdad y la cohesión social en lo que ha definido como una "hoja de ruta sólida y solvente" trazada por el presidente andaluz, José Antonio Griñán, para salir en "mejores" condiciones de la recesión.
"La tasa de paro es elevada y es la principal preocupación del Ejecutivo, y ahí seguiremos volcando los esfuerzos para seguir protegiendo a capa y espada a las familias con las políticas sociales", ha recalcado.
Frente a esos "esfuerzo y la intensidad" de la gestión de Griñán, el Gobierno ha contrapuesto la actitud del PP-A y de su líder: "Javier Arenas ha estado aplaudiendo cada problema y el Gobierno y Griñán remangándose ante cada problema".
Según el análisis de la portavoz, el Gobierno andaluz se ha caracterizado en el año que concluye por la defensa de la políticas sociales, por ser "exigente y combativo" con el Ejecutivo de Zapatero, por la "seriedad y la austeridad" en la cuentas públicas, por ser la comunidad que "más medidas y recursos" ha movido contra el paro y la crisis, y por haber "liderado y marcado" la iniciativa política respeto al resto de comunidades autónomas.
Moreno se ha detenido en las cien acciones de gobierno más destacadas llevadas a cabo por el equipo de Griñán, Consejería a Consejería o las treinta medidas anunciada y aprobadas por el presidente en su discurso de investidura: medidas fiscales, de austeridad, de apoyo a la empresas andaluzas o al empleo.
En este "duro y difícil" año, ha aprovechado para agradecer a los funcionarios y trabajadores el "esfuerzo realizado, más allá de las protestas", por el decreto del sector público, un asunto en el que ha admitido "dificultades" de entendimiento.
No ha dudado en señalar que, pese a los dos cambios en el Gobierno autonómico y la crisis provocada por la dimisión del ex vicesecretario general del PSOE-A Rafael Velasco, estas situaciones han servido para "reforzar los equipos y no perder la cara a los problemas".
La número dos del Gobierno no incluyó inicialmente en su balance los movimientos registrados en la cajas de ahorro andaluzas y las fallidas fusiones, si bien preguntada por el asunto ha respondido que la Junta "no puede decidir" el futuro de las entidades.
"Faltó consenso entre los partidos que están en las cajas. El sistema financiero está manos del Banco de España y han predominado más los criterios de solvencia y solidez que los territoriales", ha esgrimido.