La Junta cree "injustificada" la huelga de hambre de los ex mineros de Boliden
El consejero de Empleo, Antonio Fernández, ha calificado de "absolutamente desmedida e injustificada" la huelga indefinida emprendida por cinco ex mineros de Boliden y ha advertido de que si la intención es que la Junta ceda "yo no estoy en ese camino". Hoy se cumple el tercer día de la huelga de hambre indefinida a la que han recurrido cinco ex trabajadores de Boliden en la sede de CC O en Sevilla, como medida de presión para que se cumpla el plan de recolocación acordado con la Junta de Andalucía en noviembre de 2007.
Sin embargo, el consejero de Empleo, Antonio Fernández, ha insistido hoy ante los periodistas en que la Junta "ha cumplido" con este colectivo y en que la medida adoptada por estos ex mineros está "absolutamente injustificada y es desmedida". "Si lo que se pretende es que una administración ceda por una huelga de hambre para conseguir algo que no les corresponde, yo no estoy en ese camino", ha dicho. Después de reconocer que tanto la acampada de los ex mineros ante el Parlamento andaluz como la huelga de hambre son el "uso legítimo" de sus derechos civiles, Fernández ha reiterado que los servicios públicos de empleo "han cumplido sobradamente" sus compromisos con este colectivo, algo -ha precisado- que ha sido reconocido por los representantes sindicales. "No me doy por afectado. La intervención pública ha cumplido según las condiciones pactadas con estos trabajadores hasta tres veces y la respuesta ha sido la negativa de los trabajadores a la hora de aceptar los puestos ofertados porque quieren trabajar en otras condiciones", ha añadido el consejero. Los ex mineros protagonizan desde hace dos semanas una acampada indefinida delante del Parlamento andaluz para denunciar el incumplimiento del plan de recolocación acordado con la Junta en noviembre de 2007. Según los trabajadores, desde entonces no han recibido ninguna oferta de recolocación para los 73 ex trabajadores de Boliden que quedaron en desempleo tras acabar los trabajos de regeneración de la zona afectada por el vertido tóxico en 1998 de Minas de Aznalcóllar, gestionada por la multinacional sueca.