La industria local vuelve a generar trabajo en la ciudad
El sector industrial de Mancha Real genera empleo neto por segundo mes consecutivo, de lo que se puede deducir que los empresarios empiezan a retomar una débil senda hacia la recuperación, a pesar de la tendencia derrotista que impera en la provincia, con casi un 40 por ciento de paro.
El mes de septiembre se cerró en Mancha Real con los esperanzadores datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), que avanzaban que se había generado empleo en el sector industrial.
El mes de septiembre se cerró en Mancha Real con los esperanzadores datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), que avanzaban que se había generado empleo en el sector industrial.
Aun así esta información se debe observar con cierta cautela, ya que informaciones de esta índole publicadas con anterioridad resultaron ser simples espejismos, debido a que algunas empresas en apuros dieron de baja a algunos de sus trabajadores en agosto y los reincorporaron después, lo que se refleja en las encuestas como un incremento de la población activa. Sin embargo, el mes de octubre confirma un leve, aunque esperanzador, incremento en la recuperación del empleo en Mancha Real.
El que fuera durante décadas uno de los principales motores industriales de la provincia detiene así, de momento, una sangría que llevó al municipio a pasar de, prácticamente, la plena ocupación de 2006 a la preocupante cifra de 1.200 parados, con una tasa de desempleo por encima del 27%, cifras hasta ahora desconocidas en el pueblo. Así pues, en el mes de octubre 17 personas encontraron trabajo en el sector de la industria en la ciudad, que unidas a las 16 que lo hicieron en septiembre y el tirón de la agricultura, que empieza a generar empleo con los primeros tajos, han propiciado un descenso del desempleo de un 4,54%. Las cifras contrastan con la tendencia al alza de la provincia, donde la tasa de paro se sitúa en el umbral del 40%. Estas cifras, no obstante, esconden una dura realidad. En la otra cara de la moneda están palabras como temporalidad y precariedad ya que, en muchos casos, estos nuevos contratos son de tan solo unos pocos meses, pues sobre el empresariado local todavía se ciernen un horizonte de dudas y los mismos problemas de siempre; un mercado nacional casi parado y un polígono industrial ilegal que dificulta el acceso al crédito y a las subvenciones. Tampoco terminan de surtir efecto los planes de empleo impulsados por la Diputación, puesto que generan contratos a tiempo parcial con salarios por debajo de la subvención de 420 euros.
ILDEFONSO RUIZ / MANCHA REAL