La industria farmacéutica enfatiza su papel económico y pide mejor trato a Europa
Los dirigentes de la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA en sus siglas en inglés) han destacado hoy la importancia de las inversiones y del empleo de este sector para la economía europea y han pedido un mejor trato regulatorio por parte de la Comisión Europea.
Los dirigentes de la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas (EFPIA en sus siglas en inglés) han destacado hoy la importancia de las inversiones y del empleo de este sector para la economía europea y han pedido un mejor trato regulatorio por parte de la Comisión Europea. Arthur Higgins, consejero delegado de Bayer y presidente de la EFPIA, que hoy celebra en Sevilla su asamblea general, ha subrayado que este sector no sólo produce medicamentos y productos esenciales para la salud, sino que también supone un motor económico para Europa. Ha recordado que las empresas farmacéuticas generan el 3,5 por ciento del PIB europeo y el 19 por ciento de la inversión en I+D, y mantienen 635.000 empleos directos, y ha alertado de que la crisis puede acarrear la pérdida de 20.000 puestos de trabajo de alta capacitación si no se apoya la industria biofarmacéutica europea. Higgins ha alertado de que la recesión, el aumento del desempleo y el incremento de las deudas públicas nacionales amenazan las inversiones de la industria farmacéutica europea y ha pedido que la Comisión Europea implemente una regulación fiable que acabe con las incertidumbres que, en su opinión, padece este sector. El secretario general de la EFPIA, Thomas Cueni, ha sido más contundente y ha subrayado en conferencia de prensa que el informe sobre la industria farmacéutica que la Dirección General de la Competencia de la CE aprobará previsiblemente en julio y que alerta de la falta de libre competencia entre estas empresas supone "un ataque fundamental a la reputación" del sector y genera "una gran incertidumbre" para esta industria. "Es un ataque fundamental a la reputación del sector, cuestiona su defensa legítima de los derechos de la propiedad intelectual y socava los cimientos de un sector fundamental para la economía del conocimiento europea", ha apostillado. Cueni, quien también preside la industria farmacéutica suiza, ha expresado "la preocupación" del sector "por cómo se ha realizado" este informe y por "la falta de una comprensión adecuada" por parte de la CE de la necesidad de que los laboratorios protejan sus elevadas inversiones para elaborar un medicamento con patentes. En su opinión, el intento de la Comisión de acortar la vigencia de las patentes comerciales de los medicamentos de marca para favorecer la fabricación de genéricos, normalmente más baratos, supone un ataque directo al sector que tendrá graves repercusiones en sus intensas inversiones en innovación. Para Cueni, este intento de la CE de controlar los precios de los medicamentos "a corto plazo" sin tener en cuenta las inversiones y los esfuerzos de la industria farmacéutica puede "cargarse la política de innovación" de este sector, una de las más importantes de la economía europea. Según sus datos, el acortamiento de los plazos de vigencia de las patentes de los medicamentos para favorecer la fabricación de genéricos sólo ahorraría un euro por persona cuando el gasto farmacéutico per cápita en la UE es de 430 euros. Ha criticado que el informe de la Dirección General de la Competencia "se centre" sólo en este "ahorro marginal" y no repare en que la desprotección de los derechos de propiedad intelectual de los medicamentos amenaza las inversiones multimillonarias en innovación que realiza la industria farmacéutica.