La Guardia Civil "destripa" las pistas sobre los ERE encontradas en Jaén

José Rodríguez Cámara/ jaén
La juez Mercedes Alaya aceptó la petición de la Guardia Civil de prorrogar el secreto de sumario en el caso de los ERE. A cambio, a la Unidad Central Operativa, literalmente, le reclama “máxima diligencia”. En eso están los investigadores que confían en que, pronto, hallarán nuevos sospechosos "por arriba y por abajo".

    05 abr 2013 / 09:55 H.

    Si llega, y es más que previsible que lo haga, la nueva operación de la Guardia Civil contra la trama de los ERE fraudulentos será la tercera. En la anterior, que explotó el 20 de marzo en Jaén y otras seis provincias españolas, la Unidad Central Operativa (UCO) del Cuerpo practicó cuatro registros en la provincia, uno en la capital y tres en Albanchez, pueblo de nacimiento del que fuera un alto cargo de UGT en Andalucía, Juan Lanzas. Este es uno de los tres supuestos cerebros de la trama, junto al exdirectivo de la consultora Vitalia, Antonio Albarracín, y el exdirector de Trabajo de la Junta, Francisco Javier Guerrero. Fuentes del caso explican que lo incautado en casa de Lanzas se mira con lupa, tanto los papeles como el material informático, con la recuperación de archivos formateados, en busca de los datos que faltan para terminar el puzle. Los investigadores siguen dos caminos. Por un lado, hay que dilucidar si los llamados "intrusos", personas beneficiadas con los expedientes de empleo que negociaba Lanzas, sabían que cometían una ilegalidad. En el auto con el que la juez Mercedes Alaya envió al exsindicalista a prisión, el 22 de marzo, ya se cita a muchos de ellos, antiguos miembros del PSOE de Baeza o Torredonjimeno o familiares de Lanzas, o su esposa o sus cuñados. Más información en nuestra edición impresa.