La gran 'fiesta' de la democracia

Esperanza Calzado /Jaén
El buen tiempo y las caras de sueño fueron los protagonistas de la jornada. Pero como manda la tradición, las anécdotas corrieron de boca en boca. En Bailén, la fidelidad democrática llevo a unos novios a ir a votar justo después de casarse. Allí también, un presidente de mesa no puedo presentarse al ser detenido en un control de alcoholemia.

    26 mar 2012 / 10:05 H.


    A las nueve de la mañana, en punto, abrieron las 933 mesas de los 390 colegios de la provincia de Jaén para que los  537.256 incluidos en el censo pudieran ejercer su derecho al voto en la archiconocida fiesta de la democracia. Sin embargo, hubo más de uno que se tomó al pie de la letra aquello de la fiesta. Fue el caso de un presidente de una de las mesas de Bailén. No pudo presentarse a su hora y en su lugar acudió su madre para dar las explicaciones pertinentes. Parece ser que su hijo se “pasó” con las copas y lo paró la Guardia Civil en un control de alcoholemía. Dio positivo y fue detenido, por lo que le fue imposible cumplir con su compromiso electoral.
    También en Bailén se dio otra anécdota divertida. Teresa Valdearcos y Andrés Duque acudieron a depositar la papeleta justo después de contraer matrimonio. Lo hicieron acompañados por una comitiva de elegantes invitados que sorprendieron a vocales, interventores y votantes.
    Menos graciosos fueron los problemas que se registraron en La Carolina. El segundo vocal de la mesa del distrito segundo, sección tercera, ubicada en el Centro 88, sufrió un fuerte dolor a media mañana y, tras ser atendido por personal sanitario de guardia del Centro de Salud, fue evacuado en ambulancia hasta el hospital San Agustín de Linares. El puesto de votaciones permaneció paralizado durante unos veinte minutos. En el mismo Centro 88, aparecieron dos sobres, de los expuestos para que los censados votasen, con dos papeletas de un partido político en su interior. Ello obligó a suspender las votaciones hasta que se revisaron todos los sobres para comprobar que no existían algunos más con papeletas dentro. La Guardia Civil controló el proceso, que se alargó un cuarto de hora, hasta que se volvieron a abrir las urnas.
    Como dice el refrán, a nadie amarga un dulce, y mucho menos en elecciones. En la mesa B de la Casa de la Juventud de Martos, se ofrecían pequeñas napolitanas a todo aquel que fuera a depositar el voto, eso sí, sin condicionar el sentido de la elección.
    Imagen entrañable se dio en Jaén con el hijo del alcalde, José Enrique Fernández de Moya. El pequeño, concienciado de la importancia de contribuir a la designación del nuevo Parlamento andaluz, portó la papeleta en todo momento. Cuando el padre le cogió la papeleta, el menor protestó y pataleó ya que no quería deshacerse del preciado sobre.
    Para el recuerdo la estampa que se produjo en el municipio de  Valdepeñas. Según explicó la diputada María Angustias Velasco,  en las redes sociales, la persona más longeva en votar fue Juan, de 96 años, que acudió por su propio pie al colegio electoral. También en Valdepeñas, uno de los vocales se ausentó un momento durante el mediodía para asistir a la comida de Comunión.
    Pero si hubiera que resaltar aspectos en común en, prácticamente, el cien por cien de los colegios electorales esos serían el cambio horario, por un lado, y la confusión de los sobres, por otro. Y es que este año, los envoltorios de las papeletas tenían dos rótulos diferentes; en uno se incluía el año 2012 y en otro no, por lo que había cierta confusión sobre si votar con  alguno de ellos implicaba hacerlo a un partido. Otro de los asuntos de interés fue el cambio horario que ocasionó que más de uno acudiera a ejercer su derecho democrático con la cara de sueño a causa del cambio de hora. Además, la coincidencia con la carrera del Gran Premio de Malasia, que ganó Fernando Alonso, también provocó que la hora de votaciones se retrasara hasta primera hora de la tarde.
    Y como no, el buen tiempo puso la guinda a una jornada marcada por la normalidad y la escasez de incidencias. En el caso de la capital jiennense, las terrazas del centro y del Bulevar estaban repletas de jiennenses que aprovecharon el sol de la primavera para tomar un refresco después de cumplir con su derecho y deber democrático. No en vano, la provincia fue la de mayor índice de participación de Andalucía.