La foto de 2013

Si tuviese que elegir una fotografía para definir 2013, no tendría duda alguna. Cualquiera, de las miles que se han hecho durante el año, de los bancos de alimentos. Creo que, iconográficamente, es representativa de lo que ocurre a nuestro alrededor. En España, año 2013, siglo XXI, se vuelve a pasar hambre, como en época de posguerra, y es necesaria la solidaridad y la beneficencia, y lo peor, gracias a ello, millones de españoles pueden calentar su estómago a diario.

    13 ene 2014 / 12:09 H.

    ¡De pena y vergüenza! Donde nos han terminado por postrar los poderes económicos y sus serviles vasallos y criados, los políticos. Y de forma cruel e indecente se atreven a decir, a boca llena, que esto va a mejor, que las cifras macroeconómicas así lo indican. Sigo siendo inocente y simple en mis pensamientos, aún creo que lo importante para los gobernantes deberían de ser los ciudadanos. Incauto de mi. Desde que a España llegó la mal llamada Democracia, en una mal hecha Transición, lo único que ha importado a los que gobernaron, a todos, ha sido conseguir que ricos y poderosos lo fueran más. Empozoñando, por añadidura, un concepto que debería ser limpio, noble y precioso, la Política. Resulta que en 2013, la política entendida como es, la han hecho los bancos de alimentos, sin los cuales el hambre habría hecho más estragos aún. Si los que gobiernan hoy, tan cristianos y decentes ellos, tuvieran una pizca de decencia, se irían a espiar y purgar sus culpas a un solitario y aislado convento, por el bien general.
    Agente ferroviario
    Manuel
    Pérez Perálvarez