La fortaleza de Linarejos
Linarejos es un seguro de vida para el Linares. Los azulillos han realizado un campeonato sobresaliente en casa, donde han sumado 54 puntos, gracias a las dieciocho victorias que han conseguido.
La trayectoria hubiera sido inmaculada de no ser por la derrota que sufrió contra el San Pedro en la jornada 27, por un tanto a dos. Los números del conjunto de Torres en Linarejos son simplemente espectaculares; los mejores de su historia en el grupo IX de Tercera División. No solo lo ha ganado todo —a excepción del citado encuentro frente al San Pedro—, sino que, además, ha marcado más goles que nadie, 54, por solo siete en contra. Ni el equipo de Miguel Rivera, de la temporada 01/02, ni el de Manuel Tomé, de la 99/00 —los dos últimos que lograron el ascenso a Segunda B— superan los registros de la escuadra de Antonio José García, “Torres”, como local. Con Miguel Rivera, el combinado azulillo llegó a los 47 puntos en los veinte partidos que disputó en el Municipal de Linarejos, mientras que con Manuel Tomé alcanzó los 49 en diecinueve encuentros.
Los jugadores adoran disputar sus encuentros en casa. Se han hartado de repetirlo hasta la saciedad. La afición los lleva en volandas hasta firmar unos resultados históricos como locales. El equipo está enamorado de Linarejos. “Es una pasada. Nosotros le hemos dado muchas alegrías, pero ese estadio, ese público nos da mucho, sobre todo cuando las cosas van mal. Linarejos nos inyecta ese plus de emotividad cuando más lo necesitamos”, asegura el mediocentro David Gámiz, uno de los ídolos de la afición.
Buena parte de las estadísticas del conjunto linarense en su estadio son fruto del trabajo defensivo. Prueba de ello es que el equipo solo ha recibido siete goles en diecinueve partidos. Una labor de los once jugadores, según el “zamora” del grupo por segunda temporada consecutiva Fernando López, “Lopito”. “El mérito es de todos, no solo de la zaga o del portero. Todos nos sacrificamos en el campo para conseguir estos resultados”.
Linarejos recibió el domingo una visita ilustre, la de uno de los jugadores más emblemáticos que ha vestido la camiseta azulilla en toda su historia, el internacional Henrique Guedes da Silva, conocido como “Catanha”, quien se dio un baño de masas en el campo en el que jugó durante dos temporadas y media. El exdelantero azulillo recibió un merecido homenaje por parte del club, que le entregó una camiseta y le invitó a presenciar el choque frente al El Ejido.