La Fiscalía Superior muestra su 'preocupación' por las nuevas formas de corrupción

El fiscal superior de Andalucía, Jesús García Calderón, ha  mostrado este martes su 'preocupación' por la aparición de nuevas  formas de corrupción y ha puesto como ejemplo el caso de la  investigación de las supuestas irregularidades detectadas en los  Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) gestionados por la Junta de  Andalucía, de la que se encarga la Fiscalía Anticorrupción de  Sevilla.  

    21 jun 2011 / 17:53 H.


    En la presentación ante los medios de comunicación de la Memoria  de la Fiscalía Superior de Andalucía correspondiente a 2010, que  llevó este lunes al Parlamento andaluz, García Calderón ha señalado  que la corrupción, que antes se vinculaba con la gestión urbanística  o municipal, se está alejando de estos ámbitos para adentrarse en  nuevos caminos, que suponen una "preocupación básica" para el  Ministerio Público. "La lucha contra la corrupción es fundamental y  máxime en una situación económica como la actual, en la que el dinero  público tiene que ser fiscalizado hasta el último euro", ha dicho. 
    En ese sentido, ha abogado por la necesidad de apoyar a los  fiscales delegados de la Fiscalía Anticorrupción, que existen en  Sevilla, Málaga, Cádiz y Almería, e incrementar el personal auxiliar  "para ayudarles en sus funciones y para una mejor coordinación".  Asimismo, ha valorado que las actuaciones del Ministerio Público en  este aspecto están siendo "discretas y por lo tanto eficaces" y están  "siempre inspiradas" por el principio de imparcialidad. 
    Además, se ha referido a los delitos cometidos por los menores,  que, si bien no experimentan un incremento notable en cuanto al  número, sí que se ha detectado un aumento en la "gravedad" de los  mismos. No obstante, según García Calderón, la legislación del menor  otorga al fiscal la "flexibilidad suficiente" para que pueda  adaptarse a las circunstancias, y la petición de medidas está siendo,  en su opinión, "razonable", y coincidente en un porcentaje elevado  con las resoluciones judiciales dictadas.
    Tal y como ya avanzó este lunes en la Comisión de Gobernación y  Justicia del Parlamento andaluz, García Calderón ha informado del  descenso en el número de diligencias previas incoadas en 2010, que  han descendido en torno a un 10 por ciento, situándose en las 925.806  (113.330 menos que en 2009). 
    Este dato, sin embargo, no supone necesariamente un descenso de la  criminalidad o de la carga de trabajo, sino más bien una disminución  en el número de asuntos, debido a múltiples factores, entre ellos, la  mejora en los criterios de registro y las aplicaciones informáticas,  el sistema de enjuiciamientos rápidos y también a la crisis  económica, que ha conllevado un descenso "notable" en el número de  delitos relacionados con la siniestralidad laboral por el descenso de  las actividades económicas.
    En materia de violencia de género, el fiscal superior ha destacado  la labor desempeñada por la fiscal autonómica encargada de estos  asuntos, Flor de Torres, que desarrolla su función en Málaga y que, a  su juicio, está llevando a cabo una coordinación en Andalucía "muy  positiva", aunque haya que "subsanar" aún algunas deficiencias  detectadas. 
    Para García Calderón, la especialización de la Fiscalía es  sinónimo de eficacia "sin duda alguna" y el "único camino" para  convertir alguna forma de criminalidad y proteger a la sociedad. "Hay  materias en las que estamos condenados al fracaso", ha alertado.
    El fiscal superior, que ha incidido en que todos los  procedimientos incoados han descendido a excepción de los tramitados  por la Ley del Jurado, ha reseñado un "salto cualitativo" en la  criminalidad organizada y en el tráfico de seres humanos relacionado  con la llegada de pateras, donde se ha observado un descenso casi  hasta la desaparición en el número de magrebíes llegados a las costas  andaluzas y un aumento de subsaharianos, salto que, sin embargo, no  se puede considerar aún un "cambio de tendencia". 
    De hecho, según consta en la Memoria, consultada por Europa Press,  la cualidad delictiva, en todo caso, sufre procesos de cambio con  "bastante lentitud" y en Andalucía estos ciclos se mantienen en  términos muy similares a los de los últimos años. No aparecen nuevas  tipologías especialmente preocupantes o no presentan incrementos muy  llamativos o inexplicables. Los fenómenos criminales que inciden de  manera más negativa en la vida social y económica de Andalucía  abundan en la violencia de género, la agresión medio ambiental, el  tráfico de drogas en algunos puntos de la costa o en algunas formas  violentas de delitos contra la propiedad.
    En este último ejercicio, se produce un descenso lento en alguna  de estas actividades delictivas, como ocurre con la delincuencia  urbanística o con algunas formas delictivas graves contra la  Administración Pública. De otra parte, los fenómenos criminales  generalizados, como la violencia de género "lamentablemente"  persisten y apenas muestran indicadores "que deban conducirnos al  optimismo". 
    En cuanto a los fenómenos endémicos de Andalucía, como ocurre con  el tráfico de seres humanos en El Estrecho o con el blanqueo de  capitales en zonas turísticas o con algunos delitos contra el orden  socioeconómico en amplias zonas de expansión urbana, "solo se  aprecian signos de cambio para eludir con mayor destreza la  persecución que realizan las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del  Estado".