La familia del agredido en Quesada cree que pronto se resolverá el caso
José Rodríguez Cámara/Jaén
Francisco Javier B. M., el joven quesadeño que fue agredido, el pasado 30 de octubre, se recupera satisfactoriamente de las heridas que le causaron a las puertas de su cortijo. Sus seres queridos confían en la labor de la Guardia Civil, que mantiene aún abierta una investigación que es compleja.
José Rodríguez Cámara/JaénFrancisco Javier B. M., el joven quesadeño que fue agredido, el pasado 30 de octubre, se recupera satisfactoriamente de las heridas que le causaron a las puertas de su cortijo. Sus seres queridos confían en la labor de la Guardia Civil, que mantiene aún abierta una investigación que es compleja.
Todavía no ha sido detenido el autor ni se sabe de quién partió la idea de agredir, con una gran brutalidad, al joven de Quesada, Francisco Javier B. M., de 28 años. Pero su familia, a pesar de que los hechos ocurrieron el pasado 29 de octubre —va ya para dos meses— confía en la labor de la Guardia Civil. No desespera. De hecho, allegados de la víctima aseguran que la investigación, en los últimos días, ha experimentado un importante avance, parejo a la recuperación del joven. La Benemérita, que es la que se encarga de las pesquisas, no “suelta prenda”, aunque deja claro que el trabajo de sus agentes para localizar y detener al presunto autor no se detiene. La Policía Judicial del Cuerpo ya peinó la finca en la que fue agredido el joven, un cortijo en la carretera de Béjar donde él, junto con tres amigos, acudieron un fin de semana que pensaban que iba a ser tranquilo. También fue intensa la recogida de declaraciones de los testigos.
Los hechos, según las hipótesis que se barajan actualmente, debieron de ocurrir sobre las seis y media de la mañana del sábado 29 de octubre. El quesadeño Francisco Javier B. M., de 28 años, salía del cortijo de su padre. Con él estaba una chica y otra pareja. A Francisco Javier B. M. lo atacaron antes de que le diera tiempo a llegar a su coche. Estaba oscuro y todo fue rápido y confuso. En un primer momento, el 112 informó de que había sido asaltado por dos encapuchados, armados con una catana. Fuentes del caso explican que no, que los malhechores no era “ninjas” con un mortal acero oriental en la mano; era solo un hombre que golpeó al joven quesadeño con un objeto contundente, probablemente, una barra de hierro. Eso sí, el autor de la paliza iba con el rostro cubierto para no ser reconocido y, ciertamente, aún nadie sabe quién es. Entre los quesadeños se suceden los comentarios sobre lo ocurrido.
Dudas en un caso que impactó a los vecinos
¿Quién agredió a Francisco Javier B. M.? Nadie lo sabe a ciencia cierta y, en ausencia de una versión oficial, todo es posible. Se barajan desde cuestiones de índole sentimental a un ajuste de cuentas por motivos variados. La Benemérita solo confirmó sobre su trabajo en este caso que no hay detención alguna. Sobre la forma en la que obró el atacante, es plausible que no fuera una agresión improvisada, sino que el autor, al menos, conociera el terreno y estuviera esperando el momento para perpetrar el ataque.
Sobre el medio empleado para atacar al quesadeño, las heridas que presentaba dejaron claro que no fue con una catana. No presentaba cortes límpios, sino golpes, los más graves en la cabeza. Esta Redacción también pudo conocer que, a diferencia de lo dicho en un primer momento, solo fue uno el atacante, con el rostro cubierto, y no dos, como se pensó.