La Escuela de Idiomas reivindica un edificio para impartir las clases
Alumnos de la Escuela de Idiomas “Carlota Remfry” comparten instalaciones, desde hace cinco años, con los del Instituto de Secundaria Cástulo. En este tiempo, desde el equipo directivo no han cejado en su empeño de reivindicar un edificio propio, puesto que el traslado desde el emplazamiento que ocupaban en la Plaza del Gallo era, inicialmente, provisional. Pero, una vez que pasó a Justicia, la cuestión se ha dilatado más de lo que esperaban. “Se trata de una escuela con solera e identidad suficientes para tener un edificio propio. Eso nos permitiría ofertar grupos por la mañana e, incluso, otros idiomas”, explicó su director, Manuel Escribano.

En la actualidad, el grupo que recibe clases por la mañana se tiene que desplazar hasta el Centro de Adultos Paulo Freire. Son los estudiantes que, en el caso de inglés y alemán, conseguirán obtener el certificado de conocimiento hasta el nivel C1. “Linares se merece una escuela en condiciones”, puntualizó el responsable de la academia.
El equipo directivo ha mantenido contactos desde el principio con el Ayuntamiento y la delegación de Educación para analizar las posibilidades de habilitar algún edificio que no se use y cumpla con las características de la actividad formativa que se desarrolla en el centro. “En principio, no se encuentra nada disponible, y si lo hubiera, habría que hacer una reforma importante que en tiempos de crisis es complicado”, afirmó Escribano. Así, parece que la situación va para largo. “No cejamos en el empeño de seguir insistiendo y de ofrecer opciones a las dos administraciones, que son las que al fin y al cabo tienen que tomar la determinación”, aclaró.
Entre otras alternativas, se ha planteado la posibilidad de compartir instalaciones con el instituto Reyes de España, pero no tenía todo el espacio que precisaban. En el caso del colegio Santa Engracia, cuya aspiración es contar con un nuevo inmueble porque en el que se encuentra se les ha quedado pequeño, es una de las opciones que se le había ofertado. Incluso, se barajó la posibilidad de trasladarse a Peritos una vez que el Campus esté en marcha, pero se trata de una opción para nada viable, o al Centro Público de Formación para el Empleo. “En definitiva, ninguna parece del gusto ni del agrado de las partes”, concluye.