La donación para Paula se esfuma

Silverio Fernández / La Carolina
De nuevo, a Paula Talavera Pérez, la carolinense de 14 años que espera un trasplante de médula, solo les queda la esperanza. Los padres y la niña recibieron la noticia de que había un donante en Brasil. Sin embargo, esta posibilidad se ha frustrado y hay que comenzar otra vez de cero. La alegría que llegó el pasado 13 de diciembre a la casa de Paula Talavera Pérez se torna frustración.

    09 ene 2014 / 11:57 H.

    La niña carolinense, de 14 años, está pendiente de un trasplante de médula ósea para aferrarse a la vida y, a finales de 2013, se localizó un donante. Sin embargo, ayer, sus padres, Juan Talavera y Ana Regina Pérez Otíñar, recibieron una llamada telefónica del equipo de Oncología del Hospital Materno-Infantil de Jaén en la que les informaron: “No hay trasplante posible de momento”. “La posibilidad del donante  cien por cien compatible con Paula para solucionar su grave enfermedad se ha venido abajo”, según afirmó entristecida la madre de la menor. Es, en sus palabras, “un jarro de agua fría”. “Es un mazazo total para las tremendas ilusiones que nos habíamos hecho”, dijo. La familia recibió la notificación de que había un donante residente en Brasil y la Sanidad andaluza ya había puesto en marcha los trámites necesarios para llevar a cabo el mencionado trasplante en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, durante el próximo mes de febrero, como recuerda el padre, Juan Talavera. Hoy, la familia está citada en el centro hospitalario cordobés para recibir más información. “Por teléfono no nos han querido decir nada”, aclara. A raíz de ello, la niña de 14 años volverá a su tratamiento de quimioterapia y tendrá que abandonar la preparación a que estaba sometida, previa al trasplante. Paula tenía que estar ingresada en una habitación de aislamiento, durante un periodo comprendido entre quince y veinte días, para dejarle las defensas nulas y rápidamente realizar la operación. El objetivo es que las células tendrán que anidar en la médula de la menor carolinense. Hay que aclarar que ni la persona brasileña se debería desplazar a España, ni Paula tendría que ir a Brasil, sino que el antídoto sería transportado en avión por un especialista sanitario y hubiese sido introducido en el cuerpo de Paula en el recinto hospitalario cordobés. “Estábamos totalmente ilusionados y ahora volvemos a empezar de cero y a estar totalmente hundidos”, dicen los padres que, eso sí, muestran su agradecimiento a la Sanidad Pública Andaluza y confían en que todavía haya alguna esperanza.