La capital se tiñe de morado para batallar contra el lupus
La Asociación de Lupus de Jaén (Aluja) celebró la II Caminata por los Enfermos de la Provincia, junto con una serie de actividades a lo largo de la mañana que pusieron en valor la importancia de esta enfermedad y la fuerza de las personas que la padecen.
Coincidió, además, con la conmemoración de su día internacional. El recorrido solidario comenzó en torno a las diez y media, desde la Plaza de San Francisco, y recorrió diversas calles de la capital hasta desembocar en el Parque de Andrés de Vandelvira. Más de trescientas personas formaron parte de la “marea morada”, que más tarde participaron en los talleres preparados en el Bulevar. Así, bailaron en el taller de zumba y disfrutaron de sesiones de gimnasia, donde estuvieron tanto menores como adultos en familia.
Y es que esta enfermedad no entiende de tiempo, afecta a personas de todas las edades y puede llegar a ser mortal. Lo avisa la presidenta de la asociación, María Dolores Martínez, que informa de que aún queda mucho por saber de esta enfermedad. “Ha habido más participación este año, pero no sé que se piensa que es el lupus. No es contagioso. Afortunadamente parece que, poco a poco, se tiene más conciencia y la gente no da un paso atrás al oír hablar de la enfermedad”, prosigue.
Las actividades finalizaron con una suelta de cuatrocientos cincuenta globos morados ante la presencia del alcalde, José Enrique Fernández de Moya; el candidato del PSOE, Manolo Fernández, o la diputada de Igualdad, María del Mar Shaw, entre otras autoridades locales. La actividad supuso el broche de oro a las que la asociación celebró de cara al público. Su labor de concienciación seguirá a través de las aulas en los institutos, ya que Martínez la considera de gran importancia entre los más jóvenes. La tarea comenzó a mediados de abril y continuará hasta final de mes por varios centros. La provincia también se tiñó de morado durante el fin de semana con la iluminación en este color, de edificios de Linares, Torredelcampo, Los Villares, Úbeda, Santiago Pontones, Sabiote o La Carolina. El Castillo y la Diputación hicieron lo propio en la capital jiennense.