Apasionado Jaén
Cuando yo era un crío, por estas fechas ya teníamos los tímpanos a punto de explotar a causa de los ensayos de las bandas de cornetas de la Cruz Roja y de soldados romanos que solían hacer por los aledaños de Capuchinos, justo por donde entra en nuestra ciudad la brisa de la Alameda. Para la chiquillería que vivíamos en las cercanías, estos ensayos, dirigidos por “el Pellón”, eran un aliciente que rompía para nosotros la monotonía y para las amas de casa la tranquilidad de sus labores en la cocina. Supongo que otras bandas seguirán ensayando porque la de la Cruz Roja desapareció, pero ya no tienen por escenario el paraíso de la Alameda. Ahora existen más agrupaciones y no sólo de cornetas y tambores sino de música, y nuestros desfiles procesionales ganan con ello mayor esplendor. Son muchas las personas vinculadas a nuestra Semana Santa a través de las cofradías. Y cada una de ellas está volcada en estos días preparando sin descanso el desfile de sus imágenes titulares que, ojalá, puedan conseguirlo todas con el beneplácito del buen tiempo. He leído que la Cofradía del Perdón, de la que es hermano mayor mi buen amigo Rafael Mariscal, tiene la ilusión de poder retomar la vieja tradición, iniciada en 1950, de que su imagen titular pueda liberar a un preso en la tarde del Miércoles Santo. La decisión depende de Instituciones Penitenciarias. Yo recuerdo haber presenciado en numerosas ocasiones la liberación de un preso que no tuviera cargos de delitos de sangre o de violencia. Era un momento de mucha emoción que el público aplaudía con mucho cariño. No estaría mal que esta tradición se reanudara, pero también haría mucho bien a la humanidad nacional, si el Cristo del Perdón, al mismo tiempo de liberar a un preso ya prácticamente regenerado, metiera a otro de los muchos corruptos que tienen a este país nuestro arruinado y que andan de rositas. Me suele pasar, me embalo escribiendo y casi olvido el motivo principal que me impulsaba al principio. Y es que esta tarde, en La Económica, será presentado el libro “Apasionado Jaén” en el que 51 autores escriben sobre la Semana Santa de Jaén y que está magistralmente ilustrado, como siempre, por mi entrañable amigo Juan Eduardo Latorre Gálvez. Ya lo he dicho.
Escrupulosidad
—Vengo observando que cada año tarda más en llegar la primavera.
—Es que como ahora la reciben con el botellón, le dará reparo que le echen el aliento.
—Vengo observando que cada año tarda más en llegar la primavera.
—Es que como ahora la reciben con el botellón, le dará reparo que le echen el aliento.
