La bacteria asesina acecha el olivar
Se llama Xylella Fastidiosa y se ha convertido en la bacteria asesina del olivar.
En Italia ya afecta a miles de olivos en la zona de Salento —región de Apulia—. Existen más de un millón de árboles afectados y 250.000 hectáreas vigiladas “con lupa”. Transmite una enfermedad que, al principio, resulta asintomática, luego empieza a secar algunas hojas y, al final, corta del flujo de savia en el olivo hasta que lo mata. Se cree que a Italia llegó en unas bonitas plantas de decoración que viajaron desde Costa Rica. A partir de ahí la bacteria se alió con los insectos para extenderse por los olivares. En Francia se ha producido otro pequeño brote, pero parece que se tiene bajo control. No obstante, los galos no se han andado “por las ramas” y han cerrado las fronteras. No permiten la entrada de material vegetal.
La consejera de Agricultura, Elena Víboras, pide a los agricultores la máxima colaboración. Su idea es que estén atentos y, ante el menor síntoma o sospecha, que avisen a las autoridades competentes en salud vegetal. Por eso, ayer mantuvo una reunión con representantes de las organizaciones agrarias, a las que les presentó un plan de acción. El Ministerio de Agricultura también ha de mover ficha —tiene competencias de control de fronteras—, aunque todos miran a Bruselas para ver qué propone la Unión Europea que, a juicio de los agricultores, está tardando demasiado.
“Ponemos en marcha un plan de acción con el sector. Queremos prevenir, que es mejor que curar. En caso de duda, que nos llamen. No queremos que la bacteria entre en Andalucía y nuestro sentido de las responsabilidad nos pide que estemos muy atentos”, dijo Elena Víboras antes de entrar a la reunión.
La Consejería le pide al sector que colabore e insiste en que este plan va más allá de las medidas que ha de poner en marcha el propio Ministerio.
La Consejería ha editado unos folletos informativos que se repartirán entre los productores andaluces. Se explica cómo es la bacteria, los síntomas que muestra en los cultivos, dónde se hospeda, cuenta que los insectos ayudan a su dispersión y las medidas necesarias para prevenirla y detectarla. Además, pide a los productores que compren material vegetal solo en distribuidores autorizados.La bacteria no está en España. Sin embargo, existe el miedo de que pueda entrar. El gran punto caliente son los viveros y grandes hipermercados, ya que el temor radica en que llegue hospedada en plantas de decoración que procedan de América, donde resulta habitual en algunas regiones. Asaja exige que se controlen las fronteras para prevenir la entrada de plantas infectadas. El secretario general de Asaja Córdoba y responsable de este aspecto, Carlos Molina, afirma: “No nos la podemos jugar. Pedimos que se cierren las fronteras al material vegetal sensible porque no habrá solución si llega. Nos jugamos mucho y hace falta tomar medidas”.
COAG —en un comunicado— muestra su preocupación por los importantes daños que la bacteria ha causado en Italia.
Además, argumenta que los expertos califican como “bastante probable” que llegue a España. Por eso, reclama un plan de divulgación y un protocolo serio que proceda desde la Unión Europea. Asimismo, dice que la Junta y el Ministerio se han de implicar a fondo.
Información. Por otro lado, el secretario general de UPA, Agustín Rodríguez, califica que los agricultores tienen una “fuerte preocupación”. Por eso, indica que su organización tiene en marcha un plan de información, aunque añade que se ha de combinar con investigación para combatir la enfermedad con fuerza. “Solo nos faltaría que llegara y que se uniera a la verticilosis. Estamos muy preocupados y confiamos en que no llegue. Nuestra página web ofrecerá consejos a los productores”, concluye.
Según ha podido saber Diario JAÉN, la Junta ya ha realizado algunas inspecciones en centros comerciales y viveros para analizar especies. Los expertos no se fían de las plantas ornamentales. Por eso, las miran “con lupa”.