Juan Gómez Ortega: “Mi proyecto es ambicioso, pero también es realista”
—¿Por qué se presenta a las elecciones para ser rector?
—Llevo 25 años trabajando en la Universidad y lo adoro. Lo que quiero para la UJA es que vaya mejorando cada día. Creo que la conozco bien, porque he estado involucrado mucho tiempo en la gestión. Tengo un proyecto de Universidad que quiero defender para el futuro de Jaén. Y, si juntas experiencia y un proyecto, te das cuenta del enorme potencial que tiene esta Universidad. Además, me hace una enorme ilusión tener la posibilidad de liderar esta iniciativa de mejora constante de la UJA y de ser capaz de sacar todo ese potencial que tenemos. En estos años hubo diferentes personas, de distintos perfiles y entornos, que me han apoyado y propuesto la posibilidad de que me presente a rector. Me he tomado esto con el mayor de los compromisos y con una enorme responsabilidad.
—¿Cuáles son sus principios?
—Ahora mismo, la UJA está en su consolidación. Por eso creo que es el momento de dar un salto cualitativo, un impuso. Mi proyecto es ambicioso y, a la vez, realista. Tiene cinco principios fundamentales. El primero es que la base de la Universidad son las personas. Los tres colectivos fundamentales que desempeñamos nuestra labor: el Personal Docente e Investigador (PDI), el de Administración y Servicios (PAS) y nuestro alumnado. Por cierto, este último debemos tener muy claro que tiene que ser el principal foco de atención. Tengo absoluta confianza en todos los colectivos. Y cuando conoces a la gente te das cuenta de lo magnífica que es.
El segundo principio es la atención a las diferentes singularidades. Las actividades que desarrollamos de todo tipo parten de diversos puntos, las desarrollan diferentes personas, con diferentes objetivos… y las acciones de gobierno tienen que adaptarse a esos fines y necesidades, para sacar el máximo provecho a toda la institución.
En tercer lugar somos una Universidad pública, lo que implica transparencia. Y eso hay que aplicarlo en dos direcciones. Una, transparencia exterior, es decir, rendición de cuentas a la sociedad. La sociedad nos financia y tenemos la obligación y ellos tienen el derecho de saber qué hacemos, pero no solo con el dinero, también qué hacemos con su financiación. La segunda dirección es la interna, por lo que todas las acciones de gobierno tienen que estar basadas en la transparencia.
El cuarto punto es el de la proyección de la Universidad. Tenemos que seguir proyectándonos hacia fuera, en diferentes direcciones: hacia nuestro entorno más cercano, porque la UJA tiene un peso específico muy alto en nuestra provincia. Además, juega un papel fundamental como uno de los motores importantes de desarrollo socioeconómico de Jaén que es directamente proporcional a nuestra responsabilidad. La segunda dirección es la proyección internacional, pero también con otras universidades nacionales. Lo importante es que la UJA se relacione y genere sinergias.
Un quinto principio es que tenemos que ser un referente en la responsabilidad social universitaria. No es solo una acción social, debe ser una estrategia de dirección universitaria que impregne todos los ámbitos de actuación.
—¿Cómo es su modelo cultural?
—Tenemos que tener una identidad propia, además de servir de complemento en la programación de actividades culturales de la provincia. Es importante que apostemos por iniciativas creativas y culturales que sean especialmente innovadoras y que pueden tener dificultad para desarrollarse en otros circuitos. La Universidad tiene que apoyar a creadores y artistas.
—¿Cree que el edificio de Magisterio puede ser un punto de referencia para la cultura?
—No tengo ninguna duda y va a ser una de mis propuestas. Parte del edificio de Magisterio hay que dedicarlo sí o sí a ser un centro de referencia cultural en Jaén. Y también tiene que ser un punto de información en la ciudad.
—La Universidad está saneada, pero la Junta tiene una deuda con ella. ¿Cómo pretende realizar sus proyectos con este panorama?
—Ciertamente está saneada, otra cosa es la tesorería, pero tampoco tiene problemas para el día a día. Y eso es un mensaje de tranquilidad. Confío que la Junta de Andalucía cumpla su compromiso de pago. Pero hay cuestiones que se pueden mejorar y que no son dependientes exclusivamente de la cuestión financiera.
—¿Cómo continuará dos importantes proyectos de Manuel Parras: Fundación Universidad-Empresa y Medicina?
—La fundación debe ser una mesa donde se sienten empresas e instituciones con la Universidad para que haya un diálogo en dos direcciones: que la universidad reciba la información que necesita de la sociedad. Y también información de la institución para que nos conozcan, que se sepan lo que hacemos y lo importante que puede ser para la sociedad. En cuanto a la Facultad de Medicina, creo que es algo positivo para nuestra Universidad y para la provincia. Lo importante es que se haga con garantías de calidad, viabilidad y responsabilidad. Además, deben darse las circunstancias adecuadas. A lo que me comprometo es a no ser pasivo.
—Llevo 25 años trabajando en la Universidad y lo adoro. Lo que quiero para la UJA es que vaya mejorando cada día. Creo que la conozco bien, porque he estado involucrado mucho tiempo en la gestión. Tengo un proyecto de Universidad que quiero defender para el futuro de Jaén. Y, si juntas experiencia y un proyecto, te das cuenta del enorme potencial que tiene esta Universidad. Además, me hace una enorme ilusión tener la posibilidad de liderar esta iniciativa de mejora constante de la UJA y de ser capaz de sacar todo ese potencial que tenemos. En estos años hubo diferentes personas, de distintos perfiles y entornos, que me han apoyado y propuesto la posibilidad de que me presente a rector. Me he tomado esto con el mayor de los compromisos y con una enorme responsabilidad.
—¿Cuáles son sus principios?
—Ahora mismo, la UJA está en su consolidación. Por eso creo que es el momento de dar un salto cualitativo, un impuso. Mi proyecto es ambicioso y, a la vez, realista. Tiene cinco principios fundamentales. El primero es que la base de la Universidad son las personas. Los tres colectivos fundamentales que desempeñamos nuestra labor: el Personal Docente e Investigador (PDI), el de Administración y Servicios (PAS) y nuestro alumnado. Por cierto, este último debemos tener muy claro que tiene que ser el principal foco de atención. Tengo absoluta confianza en todos los colectivos. Y cuando conoces a la gente te das cuenta de lo magnífica que es.
El segundo principio es la atención a las diferentes singularidades. Las actividades que desarrollamos de todo tipo parten de diversos puntos, las desarrollan diferentes personas, con diferentes objetivos… y las acciones de gobierno tienen que adaptarse a esos fines y necesidades, para sacar el máximo provecho a toda la institución.
En tercer lugar somos una Universidad pública, lo que implica transparencia. Y eso hay que aplicarlo en dos direcciones. Una, transparencia exterior, es decir, rendición de cuentas a la sociedad. La sociedad nos financia y tenemos la obligación y ellos tienen el derecho de saber qué hacemos, pero no solo con el dinero, también qué hacemos con su financiación. La segunda dirección es la interna, por lo que todas las acciones de gobierno tienen que estar basadas en la transparencia.
El cuarto punto es el de la proyección de la Universidad. Tenemos que seguir proyectándonos hacia fuera, en diferentes direcciones: hacia nuestro entorno más cercano, porque la UJA tiene un peso específico muy alto en nuestra provincia. Además, juega un papel fundamental como uno de los motores importantes de desarrollo socioeconómico de Jaén que es directamente proporcional a nuestra responsabilidad. La segunda dirección es la proyección internacional, pero también con otras universidades nacionales. Lo importante es que la UJA se relacione y genere sinergias.
Un quinto principio es que tenemos que ser un referente en la responsabilidad social universitaria. No es solo una acción social, debe ser una estrategia de dirección universitaria que impregne todos los ámbitos de actuación.
—Tenemos que tener una identidad propia, además de servir de complemento en la programación de actividades culturales de la provincia. Es importante que apostemos por iniciativas creativas y culturales que sean especialmente innovadoras y que pueden tener dificultad para desarrollarse en otros circuitos. La Universidad tiene que apoyar a creadores y artistas.
—¿Cree que el edificio de Magisterio puede ser un punto de referencia para la cultura?
—No tengo ninguna duda y va a ser una de mis propuestas. Parte del edificio de Magisterio hay que dedicarlo sí o sí a ser un centro de referencia cultural en Jaén. Y también tiene que ser un punto de información en la ciudad.
—La Universidad está saneada, pero la Junta tiene una deuda con ella. ¿Cómo pretende realizar sus proyectos con este panorama?
—Ciertamente está saneada, otra cosa es la tesorería, pero tampoco tiene problemas para el día a día. Y eso es un mensaje de tranquilidad. Confío que la Junta de Andalucía cumpla su compromiso de pago. Pero hay cuestiones que se pueden mejorar y que no son dependientes exclusivamente de la cuestión financiera.
—¿Cómo continuará dos importantes proyectos de Manuel Parras: Fundación Universidad-Empresa y Medicina?
—La fundación debe ser una mesa donde se sienten empresas e instituciones con la Universidad para que haya un diálogo en dos direcciones: que la universidad reciba la información que necesita de la sociedad. Y también información de la institución para que nos conozcan, que se sepan lo que hacemos y lo importante que puede ser para la sociedad. En cuanto a la Facultad de Medicina, creo que es algo positivo para nuestra Universidad y para la provincia. Lo importante es que se haga con garantías de calidad, viabilidad y responsabilidad. Además, deben darse las circunstancias adecuadas. A lo que me comprometo es a no ser pasivo.