Jornaleros claman en Santisteban por un tajo en la campaña olivarera
Justo Sánchez/Santisteban del Puerto
Con el objetivo de que 'las mujeres y hombres de Santisteban tengan tajo para la actual campaña', un centenar de jornaleros locales, pero también de los pueblos limítrofes, se concentró, de forma pacífica, en la Plaza Mayor. Reivindicaron que se priorice la contratación de mano de obra local frente a la inmigrante.
Justo Sánchez/Santisteban del PuertoCon el objetivo de que 'las mujeres y hombres de Santisteban tengan tajo para la actual campaña', un centenar de jornaleros locales, pero también de los pueblos limítrofes, se concentró, de forma pacífica, en la Plaza Mayor. Reivindicaron que se priorice la contratación de mano de obra local frente a la inmigrante.
Decenas de jornaleros, no solo de Santisteban, sino también de otros municipios de El Condado, como Navas o Castellar, se concentraron, ayer al mediodía, en la Plaza Mayor santistebeña, para alzar la voz contra el “grave problema” que es quedarse sin el trabajo que promete la campaña de aceituna. Apoyados en un manifiesto que leyó, al poco de comenzar la concentración, Luisa Mercado, denunciaron que hay muchas formas de violencia y una de ellas es que, “ante una crisis tan dramática, dejen sin trabajo a los jornaleros o propongan rebajar los sueldos”.
Observados de cerca por un agente de la Policía Local y por otro de Protección Civil, como único dispositivo de seguridad, los jornaleros justificaron la concentración en la necesidad de hacer palpable una realidad que, aunque lleva años produciéndose, se ha agravado. Según convocantes y convocados, “los empresarios prefieren a los inmigrantes porque son trabajadores con más necesidades y, por lo tanto, más manejables”. Y se quejaron de que se rechace la mano de obra local cuando “no le tendrían que pagar el alquiler de una casa, ni mantenerla durante todo el año, con el coste añadido que supone en los recibos de la luz, el agua y el gas”. Aparte, criticaron las “condiciones infrahumanas” en las que viven aquellas personas a las que alojan, a la gran mayoría. “Les dan un salario menor del estipulado en el convenio y a muchos de ellos los llevan sin cotizar todos los días que trabajan”, se quejaron algunos. Afirmaciones que, sin embargo, negaron los empresarios locales, que, escandalizados, aseguraron que todos los trabajadores cobran lo estipulado en el Convenio del Campo y cotizan en la Seguridad Social por igual, ya sean inmigrantes o vecinos del municipio.
Preguntado por este periódico, uno de ellos, que prefiere permanecer en el anonimato, se quejó: “Antes, cuando se suponía que no había crisis y todo el mundo estaba trabajando en los pinos y en la obra, nos costaba mucho encontrar mano de obra local y tuvimos que contratar a inmigrantes, porque eran los únicos que estaban dispuestos a trabajar. Ahora, como se debe comprender, no vamos a dejar sin trabajo a los que nos ayudaron cuando lo necesitamos”.
El colectivo manifestante ha emprendido dos recogidas de firmas. Una, de apoyo a su causa, para la que ya han reunido unas 400 rúbricas, y otra de demandantes de empleo. Las dos las presentarán en el Ayuntamiento.