Jornada de besos

Mientras Gaspar Zarrías toma posesión como secretario de Estado en Madrid, sus compañeros, en Andalucía, ordenan sus despachos después de un fin de semana, para algunos de reflexión y, para otros, de mudanza. El viernes fue un día intenso para todos. El Monasterio de Santa María de las Cuevas de Sevilla fue testigo de miradas, susurros, besos y lamentaciones en una atípica jornada de toma de posesión del nuevo equipo de Gobierno andaluz. El ambiente, enrarecido, era diferente, muy diferente, al vivido hace un año por los jiennenses que acudieron a respaldar a los entonces cuatro consejeros en el poder.

    27 abr 2009 / 16:36 H.

    La representación fue prácticamente igual, sobran dedos en la mano para contar a los que se echaron en falta, pero el “mutis por el foro” se impuso de una forma poderosa. El primero en irse, Gaspar Zarrías, a quien las nuevas obligaciones le harán estar fuera de su tierra muy a pesar de muchos. Y la ausencia de Zarrías en los momentos posteriores a la foto de familia provocó la estampida y la falta de protagonismo de la provincia en el contexto de Andalucía. Porque, en momentos así, Jaén siempre brilló con luz propia y se convirtió el centro de las atenciones. El fotógrafo regresaba al periódico con la tarjeta “hasta la bola” de imágenes y, después, no había espacio para publicarlas todas. Pero el viernes no fue así. Hubo fotos importantes, pero faltaron algunas. La principal, la de Francisco Vallejo con sus paisanos. Lo cierto es que fue valiente. Acudió a respaldar a sus compañeros (no como Evangelina Naranjo, que no se dejó ver por allí) y su cara era el fiel reflejo del alma. Recibió muchos abrazos, algunos sinceros y otros no lo sé, y también él repartió algunos. El más sonado, el apretón a José Antonio Griñán, frío y por cortesía. Cumplió y se fue triste, muy triste, y con pocas ganas de hablar. Tampoco muy hablador fue el nuevo consejero de Presidencia, el alcalaíno Antonio Jesús Ávila. Dicen que es una persona introvertida (aunque dudo que sea esa la palabra que le define) y le costó bastante pronunciar unas palabras para el periódico de su tierra. Micaela Navarro, que repite en Igualdad, estaba pletórica y agradecida. Y María del Mar Moreno, que le llegó a robar protagonismo a Rosa Aguilar (harina de otro costal), estuvo sonriente y comedida en su discurso, como siempre, para no defraudar. “Se ha escrito mucha literatura sobre la sucesión de Manuel Chaves” fue su respuesta ante la pregunta: “¿Qué tiene que decir a quienes le veían como candidata a la Presidencia en 2012?”. Vivir para ver. Lo mejor de la jornada: los besos y las caricias entre paisanos que se quieren de verdad. Si no, miren la fotografía.