Jódar.- Noche de horror y misterio
José Sánchez/Jódar
La noche más misteriosa del año vuelve a desarrollarse en el castillo galduriense, donde más de dos centenares de jóvenes trataron de liberar el espíritu de La Encantada, condenada por su avaricia a estar atrapada eternamente en la fortaleza.
José Sánchez/JódarLa noche más misteriosa del año vuelve a desarrollarse en el castillo galduriense, donde más de dos centenares de jóvenes trataron de liberar el espíritu de La Encantada, condenada por su avaricia a estar atrapada eternamente en la fortaleza.
Más de doscientos cincuenta jóvenes participaron en la quinta edición de la Noche de la Encantada, actividad incluida en el programa Otoño Cultural, organizado por la Concejalía de Formación, Cultura, Educación y Festejos y que, en esta ocasión, contó con la colaboración de la de Juventud y Deportes, el Centro de Información Juvenil, la Biblioteca Municipal y los voluntarios de la agrupación local de Protección Civil.
La actividad se desarrolló durante dos días en el castillo galduriense, debido al elevado número de participantes, deseosos de pasar una noche “terrorífica” en la fortaleza, decorada para la ocasión. Solo una luz iluminaba las estancias, acompañada con tenues resplandores de velas.
Un año más, en los días mágicos en torno a la celebración del día de Todos los Santos, el espíritu de La Encantada volvió a ser liberado de las entrañas del castillo, durante un proceso de fantasía que sirvió para rememorar su leyenda. Cuenta la historia que, una noche, una mujer tuvo un sueño en el que se le anunciaba que, si excavaba bajo el arco del castillo el día anterior al de los santos difuntos, encontraría monedas de oro. No obstante, debía parar de cavar a las doce de la noche; de lo contrario, quedaría atrapada bajo la losa, que no se volvería a abrir durante cien años. La protagonista de la historia fue con su hija el día indicado e hizo un pequeño agujero. Sus manos chocaron con una puerta y siguió hasta descubrir una pequeña losa de arcilla. La abrió y siguió una escalerilla por la que bajó la niña. La menor encontró varias monedas que extrajo hasta que llegó la medianoche. A pesar de la insistencia de la madre, la pequeña se entretuvo. Entonces se cerró la losa y cubrió de arena a la niña, enterrada vida. Desde entonces, al aproximarse la víspera del suceso, los vecinos de los alrededores del castillo oyen las voces desesperadas de la niña que pide auxilio, y se ve a la madre, vestida de blanco y con una gran melena rubia, dar vueltas enloquecida en el interior de la fortaleza.
Es precisamente el trágico suceso el que se rememora en Jódar desde hace cinco años, con la recreación de los sucesos, gracias a la puesta en escena de un nutrido grupo de voluntarios, con los que colabora el Centro de Información Juvenil.
Los participantes desarrollaron un juego de rol en el que había que realizar numerosas pruebas que se debían completar con la adivinación de una frase: la única capaz de liberar el espíritu de La Encantada del interior de la fortaleza.