Jaén, aceite y bares

Señoras y señores, os propongo una ayudita a nuestros paisanos. Me da pena ver que hay establecimientos hosteleros donde pides una tostada con aceite y tomate, de esas de toda la vida, con su café y demás, miras la etiqueta de la botellita de aceite —o la monodosis— y ves que la procedencia no es de Jaén. En ocasiones, es de provincias vecinas, y en otras sale de la Comunidad Autónoma. Y me da pena, mucha pena y tristeza, ver que los jiennenses somos incapaces de luchar por lo nuestro. No hablo de un complot hacia nada, sino de exigir que el aceite, nuestro aceite, el que gastan nuestros hosteleros, sea de procedencia jaenera. No olvidemos que somos potencia en su producción. Así que propongo un reto —yo, al menos, lo llevo poniendo en práctica desde que llegaron las monodosis y botellitas no reutilizables a nuestros bares—: Miremos la etiqueta y busquemos la procedencia del aceite que nos ofrecen, y preguntemos a quienes nos sirven el motivo por el que el oro no es de Jaén. En mi caso, si no es de Jaén, no lo tomo. Ustedes ya deciden lo que quieren tomar.

    02 jun 2015 / 15:13 H.