Italia multiplica por cuatro la adquisición de aceite jiennense

Desde que los romanos estuvieron por aquí, el aceite hecho en Jaén ha sido determinante para el comercio en Italia —antes Roma—. El Monte Testaccio está repleto de ánforas con el sello de la Bética. Y pese a que han pasado siglos y siglos, la situación no cambia. Sin los olivareros de la provincia, el comercio transalpino con el zumo de la aceituna se vendría abajo. Las cifras del Instituto Agrícola de Italia (Ismea) revelan que los italianos se han llevado alrededor de 200.000 toneladas de aceite de oliva de España —algo menos de un tercio de lo que generó Jaén en la última campaña— y esta provincia ha sido su principal suministrador.

01 ago 2014 / 22:00 H.


Si se compara con el año pasado, Italia ha comprado cuatro veces más aceite de oliva debido a que su cosecha no ha sido demasiado abundante —ni la de Grecia, que también es otro mercado al que suele acudir— y que las cooperativas y las almazaras de la provincia ofrecen el producto a un precio realmente interesante para las empresas que quieren el zumo de la aceituna para envasarlo y ponerlo en el mercado o, simplemente, para cerrar otra operación a granel con alguno de sus proveedores. El Ismea recalca que las operaciones de importación que llegan a Italia desde España lo hacen a mejor precio. Concretamente, los operadores transalpinos pagan un 30% menos por el aceite de oliva español —si se compara con el año pasado—.
por calidades. Italia experimenta un incremento del 8% en la venta al extranjero. El aceite extra es el que más crece, ya que supone el 15%. Los transalpinos son los reyes en Estados Unidos gracias a que los norteamericanos asocian el zumo de la aceituna con la comida que se sirve en los restaurantes italianos y, generalmente, lo compran para hacer este tipo de platos. No obstante, tampoco se puede obviar que llegaron mucho antes que las empresas españolas —en términos generales— y están más consolidados.
Por otro lado, las exportaciones de Italia también aumentan en Canadá y en Francia, mientras que en China no acaban de arrancar, a diferencia de lo que le ocurre a España que ha encontrado en este mercado asiático y buen lugar de ventas ahora y un ilusionante futuro debido a las importantes expectativas que ofrece.