Investigadores analizan el mapa genético del olivo
La Consejería de Agricultura, a través del Instituto de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa), colabora con la fundación Genoma España y la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) en la coordinación de un proyecto de I+D+i, pionero en olivar, que utiliza la genómica para descifrar el mapa genético del olivo con el fin de obtener variedades que garanticen explotaciones más productivas y rentables y aceites de mayor calidad o con características más beneficiosas para la salud.
La Consejería de Agricultura, a través del Instituto de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (Ifapa), colabora con la fundación Genoma España y la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) en la coordinación de un proyecto de I+D+i, pionero en olivar, que utiliza la genómica para descifrar el mapa genético del olivo con el fin de obtener variedades que garanticen explotaciones más productivas y rentables y aceites de mayor calidad o con características más beneficiosas para la salud.
Denominado Oleagen, este proyecto, iniciado en 2008, cuenta con una inversión de 3 millones de euros, en la que participan Genoma España, con un 60%, e Ifapa y CTA, con un 20% cada uno. Su equipo de investigación está integrado por 59 científicos de 12 grupos de investigación, de los que nueve están ubicados en Andalucía y pertenecen al centro del Ifapa Alameda del Obispo (Córdoba), el Instituto de Agricultura Sostenible, el Instituto de la Grasa —adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)— y las universidades de Málaga, Córdoba y Jaén.
El proyecto Oleagen utiliza avanzadas técnicas de análisis de ADN para identificar los genes responsables de la acumulación de los aceites que forman parte de la aceituna, los denominados ácidos grasos, y del perfil cualitativo y cuantitativo de ácidos grasos, polifenoles —moléculas con un alto poder antioxidante— y compuestos volátiles —responsables del aroma— presentes en el aceite, con el fin de saber con precisión qué genes influyen en la producción y calidad del aceite de oliva. Asimismo, estudia los genes relacionados con características productivas de interés agronómico, como el vigor y arquitectura de las plantas y su precocidad de entrada en producción, caracteres de gran interés para el sector olivarero en la actualidad, debido a que las tendencias conducen a explotaciones intensivas, cada vez más densas, con árboles más pequeños y que necesiten el menor tiempo posible para entrar en producción.
Estudios del Ifapa
La participación del Ifapa en este proyecto se orienta hacia el estudio agronómico y molecular del Banco Mundial de Germoplasma de Olivo —que, con sede en su centro Alameda del Obispo de Córdoba, representa el mayor patrimonio genético en olivar del mundo—, y en la obtención de nuevas variedades mediante cruzamientos dirigidos. Como resultado de dicha evaluación se ha definido una colección nuclear del Banco compuesta por 36 genotipos, los cuales representan la mayor parte de la variabilidad contenida en el conjunto de las 413 variedades de que consta actualmente dicha colección.
Por otra parte, el Ifapa también colabora, junto con otros grupos de investigación implicados en el proyecto Oleagen, en localizar los genes responsables de la producción del aceite y los distintos componentes que determinan su calidad. El proceso de búsqueda se realiza tanto en el Banco de Germoplasma, como en plantas de semillas procedentes del cruzamiento de las variedades “picual” y “arbequina”, que son las más plantadas actualmente en Andalucía. La localización de los genes será de gran utilidad en los trabajos de obtención de nuevas variedades de olivo que se vienen llevando a cabo en las instalaciones del Ifapa.
Por último, y en colaboración con el departamento de Bioinformática de la Universidad de Málaga, los trabajos del Ifapa también se han dirigido al diseño de una base de datos agronómica-molecular que permite recoger y gestionar toda la información generada en el proyecto, la ya disponible en publicaciones previas, y la que sea posible obtener en un futuro sobre variedades de olivo. Una plataforma bioinformática establecida en red, con zonas públicas y privadas, asegura su utilidad para el sector olivarero y para la comunidad científica.
Nuevas variedades de olivar
El objetivo del estudio es que los resultados permitan obtener el mapa genético del olivo y unas bases moleculares útiles —biomarcadores— para el desarrollo de nuevas variedades de olivo, que produzcan más cantidad de aceite que las actuales y con una amplia gama de cualidades organolépticas y funcionales, adaptadas a los gustos del consumidor —en cuanto al sabor del aceite, por ejemplo— y algunos de los retos del sector olivarero (por ejemplo, características biosaludables del aceite o desarrollo de explotaciones intensivas). La utilización de los resultados del proyecto por empresas andaluzas permitiría al sector olivarero andaluz posicionarse con ventaja frente a competidores internacionales en el mercado del aceite de oliva y de la aceituna de mesa, y erigirse como generador de variedades de olivo altamente competitivas en términos comerciales y agronómicos.
Las investigaciones se encuentran muy avanzadas, ya se han identificado más de 130.000 genes del olivo y se ha desarrollado por primera vez un método contrastado de transformación genética del olivo, que es la herramienta que permitirá estudiar la funcionalidad de los genes. Además, el proyecto ha sido valorado por varios expertos internacionales de reconocido prestigio de la Universidad de Carolina del Norte (EE UU), el Centro Nacional de Biotecnología (España) y la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel), quienes destacan la multidisciplinariedad del equipo, la capacidad de incorporar nuevas tecnologías genómicas punteras, el uso del Banco Mundial de Germoplasma del Olivo, y el hecho de que es la primera vez que se desarrolla un proyecto de estas características en olivar.