Inmediata respuesta a las quejas de la calle Huertas
Desde primera hora de la mañana de ayer operarios municipales acudieron a la calle Huertas para arreglar el asfalto. A pesar de que los vecinos llevaban denunciando al Ayuntamiento el mal estado del empedrado y el peligro que supone para los viandantes, fue ayer cuando acudieron, “in situ”, para ponerse manos a la obra y arreglar los baches. Con el material preparado, los trabajadores taparon con alquitrán los socavones para evitar que se formaran charcos con la lluvia y tropiezos. Además, se aseguraron de que las piedras y las losas sueltas quedaran amarradas para eliminar cualquier peligro a los viandantes.
Sin embargo, aunque algunos se sorprendieron por la inmediata rapidez en la respuesta a la queja manifestada desde este periódico, no quedaron totalmente satisfechos por el resultado final. Y es que, tal y como comentan algunos ciudadanos en las redes sociales, la intervención con el alquitrán ha sido una “chapuza”. No obstante, hay quien valora que se hayan asegurado las baldosas. Y es que el temor de los vecinos era que los restos sueltos del asfalto fueran proyectados por los coches que transitan e impactaran contra alguien. De hecho, una residente llegó a presenciar cómo una mujer era golpeada por una piedra.
El problema había llegado a preocupar hasta el punto de que el vecino Agustín Úbeda Martínez envió un escrito a la Gerencia de Urbanismo. En el documento expuso el temor por las consecuencias que podrían acarrear el mal estado de la calle, independientemente de su deteriorada presencia. Sin embargo, Úbeda asegura que no recibió respuesta alguna por parte de la Administración local.
La calle Huertas es una de las que conducen al casco antiguo desde la Plaza de San Agustín. Estrecha y larga es muy transitada por viandantes y vehículos, de hecho, el mal estado del asfalto provocaba que los conductores se quejaran del daño que le ocasionaba en sus coches.
Sin embargo, aunque algunos se sorprendieron por la inmediata rapidez en la respuesta a la queja manifestada desde este periódico, no quedaron totalmente satisfechos por el resultado final. Y es que, tal y como comentan algunos ciudadanos en las redes sociales, la intervención con el alquitrán ha sido una “chapuza”. No obstante, hay quien valora que se hayan asegurado las baldosas. Y es que el temor de los vecinos era que los restos sueltos del asfalto fueran proyectados por los coches que transitan e impactaran contra alguien. De hecho, una residente llegó a presenciar cómo una mujer era golpeada por una piedra.
El problema había llegado a preocupar hasta el punto de que el vecino Agustín Úbeda Martínez envió un escrito a la Gerencia de Urbanismo. En el documento expuso el temor por las consecuencias que podrían acarrear el mal estado de la calle, independientemente de su deteriorada presencia. Sin embargo, Úbeda asegura que no recibió respuesta alguna por parte de la Administración local.
La calle Huertas es una de las que conducen al casco antiguo desde la Plaza de San Agustín. Estrecha y larga es muy transitada por viandantes y vehículos, de hecho, el mal estado del asfalto provocaba que los conductores se quejaran del daño que le ocasionaba en sus coches.