“Iniciativas” pide la apertura regulada de los edificios BIC
Tres son las joyas que le adjudican a la ciudad: la Catedral, los Baños Árabes y el Castillo de Santa Catalina. Sin embargo, los expertos están convencidos de que la capital del Santo Reino está preñada de tesoros ocultos al ojo humano. Palacios, conventos, ermitas o casas señoriales guardan tras sus puertas todo un patrimonio artístico y cultural al que los ciudadanos tienen derecho a disfrutar. Por eso, desde la Asociación “Iniciativas, andamios para las ideas”, con el soporte y la coordinación del grupo de Facebook “Acción Conjunta por el Patrimonio”, lanza una campaña de recogida de firmas. El objetivo es solicitar a la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Jaén la apertura al público de los monumentos declarados Bien de Interés Cultural (BIC) ubicados en el término municipal. “Esta iniciativa surge porque hay un malestar en la ciudadanía, en general, y de ciertos investigadores, en particular, ya que en Jaén no se cumple la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía”, cuenta la presidenta de “Iniciativas”, Marina Heredia.
En este sentido, la representante recuerda que cuando vieron el catálogo de los BIC que recoge el PGOU vigente descubrieron que hay muchos que están cerrados “a cal y canto”. “Hay que recordar que en el artículo 3 de la norma andaluza se exige que estos edificios deben estar abiertos, al menos, cuatro días al mes. Además, están obligados a informar de los horarios de apertura al público en la misma construcción, es decir, en un sitio visible”, apunta Heredia, quien añade que, asimismo, la ley contempla la gratuidad de las visitas. “La ciudad atesora un gran patrimonio histórico en cuanto a arquitectura religiosa, militar y palaciega se refiere, inscrito en el Catálogo General de Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Andaluz de la Junta de Andalucía”, cuenta la presidenta de la asociación, quien insiste: “Pero muchos están cerrados, privando de la contemplación de su belleza a la ciudadanía en general, por generaciones enteras”.
Por otra parte, Marina Heredia destaca que no solo se le veta a los vecinos de conocer estas “joyas”, sino que supone un desaprovechamiento de las oportunidades turísticas de la ciudad. “Si estos edificios estuvieran abiertos, los visitantes podrían hacer una ruta para disfrutar del interior de las construcciones”, dice.
En este sentido, la representante de “Iniciativas” recuerda que, si bien, hay BIC como la Capilla de San Andrés que abren solo en horario de misa. “Pero también se considera una falta de respeto hacer turismo durante un culto. Además, hay otros lugares como el Arco de San Lorenzo que abren con una visita concertada, aunque sigue sin cumplir la norma sobre los horarios”. Un ejemplo claro, según Heredia, de edificio que siempre está cerrado es el Palacio de los Cobaleda-Nicuesa. “Es uno de los pocos ejemplos que tenemos de palacio del siglo XVI, y que cuenta con un impresionante interior con muebles maravillosos. La referencia es que no abren ni a los investigadores”, manifiesta.
Así, Marina Heredia indica que habría que contemplar cada particularidad del BIC y estudiar los mecanismos para hacerlo accesible al público. “Entendemos que puedan estar habitados como es el caso de los conventos pero no se puede privar al ciudadano de la riqueza de su patrimonio. Además, hay que recordar que los propietarios, por contar con un BIC, tienen unos beneficios”.
En este sentido, la representante recuerda que cuando vieron el catálogo de los BIC que recoge el PGOU vigente descubrieron que hay muchos que están cerrados “a cal y canto”. “Hay que recordar que en el artículo 3 de la norma andaluza se exige que estos edificios deben estar abiertos, al menos, cuatro días al mes. Además, están obligados a informar de los horarios de apertura al público en la misma construcción, es decir, en un sitio visible”, apunta Heredia, quien añade que, asimismo, la ley contempla la gratuidad de las visitas. “La ciudad atesora un gran patrimonio histórico en cuanto a arquitectura religiosa, militar y palaciega se refiere, inscrito en el Catálogo General de Bienes de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Andaluz de la Junta de Andalucía”, cuenta la presidenta de la asociación, quien insiste: “Pero muchos están cerrados, privando de la contemplación de su belleza a la ciudadanía en general, por generaciones enteras”.
Por otra parte, Marina Heredia destaca que no solo se le veta a los vecinos de conocer estas “joyas”, sino que supone un desaprovechamiento de las oportunidades turísticas de la ciudad. “Si estos edificios estuvieran abiertos, los visitantes podrían hacer una ruta para disfrutar del interior de las construcciones”, dice.
En este sentido, la representante de “Iniciativas” recuerda que, si bien, hay BIC como la Capilla de San Andrés que abren solo en horario de misa. “Pero también se considera una falta de respeto hacer turismo durante un culto. Además, hay otros lugares como el Arco de San Lorenzo que abren con una visita concertada, aunque sigue sin cumplir la norma sobre los horarios”. Un ejemplo claro, según Heredia, de edificio que siempre está cerrado es el Palacio de los Cobaleda-Nicuesa. “Es uno de los pocos ejemplos que tenemos de palacio del siglo XVI, y que cuenta con un impresionante interior con muebles maravillosos. La referencia es que no abren ni a los investigadores”, manifiesta.
Así, Marina Heredia indica que habría que contemplar cada particularidad del BIC y estudiar los mecanismos para hacerlo accesible al público. “Entendemos que puedan estar habitados como es el caso de los conventos pero no se puede privar al ciudadano de la riqueza de su patrimonio. Además, hay que recordar que los propietarios, por contar con un BIC, tienen unos beneficios”.