Indignación contra un párroco por negarle la Confirmación a dos niños
Dos niños de Villardompardo, de 13 años de edad, no podrán hacer la Confirmación como era su deseo. El cura de su municipio se lo impide porque son “muy revoltosos”. Eso es lo que argumenta una de las madres afectadas, Elena Bermejo. Las explicaciones del sacerdote lejos de convencerla la “irritaron” todavía más, sobre todo por el tono con el que se dirigió a ella.
Dos niños de Villardompardo, de 13 años de edad, no podrán hacer la Confirmación como era su deseo. El cura de su municipio se lo impide porque son “muy revoltosos”. Eso es lo que argumenta una de las madres afectadas, Elena Bermejo. Las explicaciones del sacerdote lejos de convencerla la “irritaron” todavía más, sobre todo por el tono con el que se dirigió a ella. Los padres aún no salen de su asombro. Sus hijos han perdido toda la ilusión por recibir el sacramento, junto con el resto de compañeros de la catequesis, porque el cura de su municipio cree que sus comportamientos durante los cursos no fueron los más adecuados. La indignación de Elena Bermejo es aún mayor por el “trato humillante” que, según su testimonio, recibió cuando acudió a la iglesia de Nuestra Señora de Gracia para conocer la versión del sacerdote. “Me habló de muy malas formas. Su actitud hacia mí fue vergonzosa”, relata la madre.
Elena Bermejo, catequista durante unos cuatro años y sobrina de tres monjas, se siente “abochornada”. Cree que la conducta del párroco no es la más apropiada para una persona que tiene la misión de proclamar la Palabra de Dios. “No es, precisamente, un ejemplo para los niños”, dice enojada la mujer. La gota que colmó el vaso se produjo el pasado 7 de junio en la celebración de los ensayos previos. Aquel día el pequeño regresó a casa con la mala noticia: “No me confirmo”. La madre se marchó, a la mañana siguiente, directa a la iglesia para dialogar con el cura, pero, según ella, lo único que se llevó fue un “rapapolvos”.
Elena Bermejo decidió entonces poner en conocimiento de las autoridades eclesiásticas su caso, así que se trasladó hasta la capital para informar en el Obispado de Jaén sobre una “persona que es incapaz de perdonar a un niño”. María José Sánchez, madre de otro de los niños que se quedará sin confirmarse el próximo día 15 de junio en la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, piensa igual que Elena Bermejo. Javier Esturillo / Jaén Más información, hoy en la edición impresa de Diario JAEN