Incertidumbre en el mundo agrario por la reestructuración del empleo

El campo mira con incertidumbre la nueva reforma laboral del Gobierno. Aunque las organizaciones agrarias señalan que la alta temporalidad del sector hará que los resultados, de notarse, lleguen más tarde, todavía esperan asimilar la redefinición de las directrices estatales del mercado laboral.

    12 feb 2012 / 10:39 H.

    Asegura el preámbulo del real decreto de la reestructuración que el objetivo primordial de la iniciativa gubernamental es la “flexiseguridad”, pero una cosa es la finalidad y otra la repercusión real. En el mundo de la agricultura hay recelos sobre las directrices recién aprobadas, sobre todo porque habrá que esperar más tiempo que en el resto de ámbitos económicos para comprobar si hay una traducción efectiva en la creación de empleo.
    Los responsables de las organizaciones agrarias recuerdan que la mayoría de los contratos que se realiza son temporales. “En el campo no hay tantos trabajadores fijos como en otros sectores. Aun así, y aunque todavía tenemos que profundizar en las características de la reforma, ‘a priori’ parece que no se incentiva la contratación. Se abarata el despido, sí, pero no se estimula lo suficiente incrementar los puestos, por lo que es algo que nace cojo”, manifiesta Rafael Civantos, secretario general de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) en Jaén.
    Para la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), habría que contar con nuevas medidas. “A nosotros nos afecta más que antes porque el Régimen Especial Agrario ya está integrado en el General de la Seguridad Social, pero aún queda tiempo para la equiparación total. Sin embargo, entendemos que la reforma laboral afecta en mayor medida a los trabajadores fijos y habrá que esperar a ver cómo evoluciona la situación”, expresa el gerente de Asaja-Jaén, Luis Carlos Valero, quien también señala: “Lo que está claro es que tal y como estábamos ahora fallaba algo, porque el paro, también en la agricultura, crece a pasos agigantados. No sabemos si esto servirá para arreglar algo las cosas, pero es un paso y tendremos que  analizar los detalles”, destaca.
    En conclusión, hay cuantiosas reticencias de los empresarios y trabajadores del sector, que tendrán que esperar más que otros para comprobar la repercusión. Jesús Vicioso Hoyo / Jaén