Ignacio Buqueras: 'Jaén debería tener la hora de Berlín, no la de Greenwich'
Diana Sánchez Perabá /Jaén
Ignacio Buqueras y Bach (Reus, Tarragona, 1942) es empresario, economista y doctor en Ciencias de la Información. Creó la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles en 2003. Hoy está en Jaén, provincia a la que está muy ligado: Su esposa es la pianista linarense Marisa Montiel.
Diana Sánchez Perabá /Jaén Ignacio Buqueras y Bach (Reus, Tarragona, 1942) es empresario, economista y doctor en Ciencias de la Información. Creó la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles en 2003. Hoy está en Jaén, provincia a la que está muy ligado: Su esposa es la pianista linarense Marisa Montiel.
—¿Cuáles son sus logros?
—Al empezar dije que el camino era largo y complejo. Eso que entonces no se preveía la dureza de la crisis, que ha hecho que algunas empresas e instituciones, erróneamente, retrasen algo que es de sentido común.
—¿Qué sector de la población es más difícil de convencer?
—Hombres de más de cincuenta años que, por educación o porque llevan en la mente el “siempre lo hice así”, tienen horarios interminables. Cuando finaliza la jornada a las cuatro de la tarde se preguntan: “¿Qué hago?”, y confían en que su mujer les ponga las pilas. Ahora, por lo menos, se considera que esta actitud no es políticamente correcta.
—¿Por qué en España no se han racionalizado mejor los horarios?
—En la posguerra había un reparto de papeles: El hombre pasaba el tiempo fuera y la mujer estaba en casa. Entonces las familias tenían hasta seis hijos, de los que se hacía cargo la mujer. Tras la Guerra Civil el hombre estaba pluriempleado y los horarios se prolongaban. Hoy la mujer se ha incorporado al mundo laboral sin abandonar la casa, pero el hombre no ha entrado en el hogar, por eso no hay igualdad.
—Además de la organización de los horarios laborales, ¿en qué ámbitos trabajan?
—Nos preocupan los 86.400 segundos que tiene todo el mundo a diario para emplearlos de la mejor manera, para ser más felices.
—¿Cree que todos los sectores permiten al trabajador flexibilidad del tiempo?
—El mayor porcentaje de sectores permite horarios flexibles, sobre todo en grandes ciudades.
—¿Qué falta en España para entender que menos horas de trabajo no afectan a la productividad?
–Hay que acabar con la cultura del presentismo, con la actitud de que hasta que no se va el jefe la gente no se va, aunque se haya terminado el trabajo. Buscamos una cultura de la eficiencia y de la eficacia, trabajar por objetivos y optimizando el tiempo.
—¿Los nuevos modelos de familia, como las monoparentales o la de abuelos que viven con sus hijos y nietos, agravan el problema?
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