Hamelin

Cuando, por falta de dinero, el abandono se extiende a todas las categorías, a nadie puede extrañar que las ratas pululen lo mismo por las estrechas y pobres calles de los barrios altos de Jaén que por las anchas y ricas avenidas del centro, tan “protegidas”. ¿Llegaremos a escenas como las que describía Albert Camús en “La peste”? Visto que esto no se arregla con dosis de realidad, responsabilidad y eficacia políticas, recurramos a la fantasía: que una banda de ratas, con flautas de cristal, recorra las instituciones y empresas implicadas y eche a sus responsables fuera de la ciudad.

    26 may 2014 / 22:00 H.