Griñán ya es presidente de la Junta

El socialista José Antonio Griñán fue hoy elegido por el Pleno del  Parlamento como nuevo presidente de la Junta, en sustitución de  Manuel Chaves, con el apoyo de los 56 diputados del PSOE, mientras  que los 47 del PP y los seis de IULV-CA votaron en contra de su  elección como jefe del Ejecutivo. Griñán resultó elegido tras obtener la mayoría absoluta en una  votación nominal del Pleno del Parlamento, que se inició, por sorteo,  por el diputado socialista José Cabellos.

    22 abr 2009 / 12:35 H.

    Los diputados fueron  nombrados de uno en uno para que expresaran ante el Pleno si su voto  era afirmativo, negativo o abstención. Al término, el nuevo  presidente de la Junta, se dirigió a saludar a los líderes de la  oposición, Javier Arenas (PP) y Diego Valderas (IU), así como al  portavoz del grupo socialista, Manuel Gracia, mientras recibía una  cerrada ovación de la bancada socialista. La toma de posesión de Griñán se producirá mañana en la sede del  Parlamento andaluz, mientras que, con posterioridad, está previsto  que se anuncie la composición de su nuevo Ejecutivo, cuyos miembros  asumirían formalmente el cargo el viernes en el Monasterio de Santa  María de Las Cuevas de Sevilla. Griñán se ha convertido en el segundo presidente de la Junta en la  VIII Legislatura después de que Manuel Chaves decidiera dejar el  cargo para asumir la vicepresidencia tercera del Gobierno y el  Ministerio de Política Territorial. Chaves planteó a la dirección del  PSOE-A que José Antonio Griñán, que hasta ahora había sido  vicepresidente segundo y consejero de Economía y Hacienda, fuera  propuesto como candidato a la Presidencia andaluza. Antes de la votación, Griñán cerró el debate de investidura  realizando una apuesta decidida por la "igualdad" y advirtiendo de  que Andalucía "no cederá ni un milímetro ante lo que tenemos  derecho". Reafirmó su apuesta por el consenso y el diálogo con la  oposición, a la vez que aprovechó para destacar que la "voluntad de  cambio, de transformación de la sociedad andaluza y la alianza del  PSOE-A con el pueblo andaluz son las mayores garantías del éxito con  el que pudo afrontar este mandato".  Así, Griñán destacó su apuesta por la igualdad de oportunidades,  que es una "política transversal, ya que debe estar en todas las  partes". "Hay que luchar por la igualdad de oportunidades en todas  las partes, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, y  conseguirla con la práctica diaria", indicó el próximo presidente de  la Junta, que valoró el trabajo que ha venido realizando el Grupo  Parlamentario Socialista, ya que "he sentido siempre su apoyo y sé  que lo he encontrado con propuestas y contenido". "He sabido que  siempre han dado un paso hacia el acuerdo", señaló Griñán, que no  escondió que "de todos los grupos necesita la crítica". El debate de investidura se inició ayer con el discurso de José  Antonio Griñán ante el Pleno del Parlamento, durante el cual anunció  que quiere representar el "cambio", a la vez que se comprometió a  liderar el consenso que ya existe en la sociedad andaluza, para  "hacerlo valer ante el conjunto de comunidades autónomas y ante el  Gobierno de España" de cara a que Andalucía "no pierda la posición de  liderazgo en el Estado de las Autonomías".  Subrayó que quiere representar un cambio en la Presidencia de la  Junta de Andalucía que "reconozca lo hecho y no regatee a los  andaluces el merecido reconocimiento de su trabajo, pero que, al  mismo tiempo, se plantee nuevos retos, acordes con las  transformaciones de toda índole que ha experimentado una tierra joven  y dinámica como es la nuestra". En lo que respecta al ámbito económico, quiso dejar claro que la  prioridad de su nuevo Gobierno, sin que haya "otra por encima", será  la lucha contra el paro y salir cuanto antes de la crisis económica,  mientras que también se comprometió, con este fin, a buscar un  acuerdo entre todas las fuerzas políticas.
    Griñán incidió en la necesidad de construir un marco económico  estable en la comunidad que potencie y multiplique la actividad  empresarial y la creación de empleo. Sus siete pilares deben ser,  según apuntó, la seguridad jurídica; una administración ágil y  descentralizada; la libre competencia y una mayor liberalización del  sector de los servicios; la innovación; la sostenibilidad en el  aprovechamiento de los recursos naturales; la igualdad de  oportunidades, y el diálogo social. De otro lado, anunció que ante las dificultades que actualmente  existen para encontrar un empleo, realizará un propuesta que  involucre al Gobierno central y a los autonómicos y a todos los  agentes sociales con políticas activas, y en su caso, nuevas  prestaciones, para tratar de conseguir que en las distintas unidades  familiares de Andalucía, al menos alguno de sus miembros tenga algún  tipo de ingreso. El nuevo presidente de la Junta se comprometió además a presentar  un proyecto básico de reforma de la Administración de la Junta de  Andalucía, apuntando que la "descentralización política y  administrativa" va a ser uno de los "puntos centrales" de su acción  de gobierno. Por su parte, el presidente del PP-A, Javier Arenas, trasladó a  José Antonio Griñán que "no se ha ganado" la Presidencia andaluza  porque no cuenta "con la legitimidad de las urnas", mientras le llegó  a plantear que si se comprometía con que Andalucía tendrá elecciones  autonómicas en solitario, el grupo popular no votaría en contra de su  investidura. "Le han regalado la Presidencia de la Junta y se la ha  regalado un amigo", dijo Arenas a Griñán. Al margen de las posiciones políticas, Arenas estimó que, no  obstante, existe la necesidad de encontrar terrenos comunes en estos  momentos de crisis, con lo que propuso a Griñán acuerdos en materia  de desarrollo del Estatuto; pacto local; reforma de la administración  de justicia; financiación autonómica para que Andalucía sea la  comunidad "que más gane", y para la defensa de los intereses de  Andalucía en el ámbito de la UE. Le planteó además un acuerdo para  "firmar un pacto para el empleo", que sin reformas, "sería una broma  y un fraude". El coordinador general de IULV-CA y portavoz parlamentaria, Diego  Valderas, consideró que Griñán sigue instalado en el continuismo "del  que es producto", criticando que "no cambie ni el rumbo ni la  orientación de la economía por ser preso de su trayectoria", lo que,  según dijo, ha motivado que Izquierda Unida no le vaya a apoyar en su  investidura. Por último, el portavoz del grupo socialista, Manuel Gracia,   consideró un "insulto a la inteligencia y un desprecio al pueblo  andaluz" que la derecha andaluza y española quiera "desprestigiar,  ensombrecer y cuestionar la limpieza y legitimidad del proceso de  investidura de José Antonio Griñán como presidente de la Junta de  Andalucía". A su juicio, Griñán ha hecho público ante la Cámara autonómica un  proyecto "valiente y comprometido, que no conoce inercias ni  servidumbres, sino que se atreve a intentar combinar lo mejor de la  práctica política de corte socialdemócrata con lo mejor de los nuevos  valores y prácticas cívicas de los sectores sociales modernos,  creativos y solidarios que conforman la Andalucía de hoy".