Griñan: 'Hay que estar atentos al neomachismo'
El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ensalza el esfuerzo "constante y tenaz" de las organizaciones de mujeres por visibilizar el fenómeno de la violencia de género, "antes considerado un asunto privado", pero avisó de que el trabajo en la lucha contra esta "forma de terrorismo aún no ha concluido", avisando de que "hay que estar atentos a las manifestaciones del neomachismo".
Durante su intervención en el acto conmemorativo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia de Género organizado por la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social en Sevilla, Griñán destacó que, gracias a este trabajo, "hoy en día las mujeres no tienen por qué sufrir en silencio", pues las agresiones son condenadas y castigadas como lo que verdaderamente son "una violación de los derechos humanos, además de una forma de dominación por la fuerza". No obstante, lamentó que las estadísticas "siguen levantando la voz de alarma contra una situación trágica", apuntando que, en los últimos cien años, 600 mujeres han perdido la vida víctimas de la violencia de género en España, a las que rindió un "sincero y sentido" homenaje. "Tras ella se oculta la tremenda injusticia que supone, aún en pleno siglo XXI el desprecio por la dignidad humana", afirmó, subrayando que la raíz de la violencia de género es la desigualdad entre hombre y mujer en cualquier nivel y ámbito de la sociedad, por lo que consideró "imprescindible" profundizar cada día en la concienciación social "que nos haga reaccionar".
Para el presidente del Gobierno andaluz, el cambio social "sólo es posible a través de la educación liberadora que potencie la creatividad individual y forme a hombres y mujeres con conciencia y capacidad para decidir", la cual tiene que ser vehiculada a través de la escuela como espacio público para preparar a los niños a vivir una vida propia y desarrollar todas sus potencialidades en la esfera pública, y la familia, a quien compete enseñar roles igualitarios y la convivencia pacífica en la esfera privada. "Tenemos que crecer en igualdad para erradicar las diversas formas de exclusión y discriminación, dentro de las cuales, el maltrato es la peor de sus manifestaciones", insistió, destacando que la prioridad de la Administración es "que ninguna mujer se encuentre sola para afrontar la terrible experiencia de la violencia y la privación de libertad". En este sentido, destacó la dimensión "transversal" de este problema, para cuya solución es fundamental la conjunción del apoyo legal, médico, psicológico, formativo y laboral, señalando que este aspecto se contempla en el VII Acuerdo de Concertación Social.
Además, resaltó la labor de las casas de acogida y los programas de formación y empleo, que ofrecen una oportunidad a las mujeres maltratadas y sus familias para rehacer su vida e informó que durante este año han sido algo más de 2.200 las personas atendidas en estos centros. Por otro lado, aseguró que la sociedad de hoy "no se entiende sin la contribución de las mujeres en la vida pública", recordando que fue en los años 70 cuando entran en la universidad, incorporándose al mercado de trabajo y enriqueciendo todos los ámbitos sociales, lo que provocó un "giro histórico sin precedentes que supuso la quiebra del orden patriarcal" y señalando que la violencia de género es la "peor rémora de ese viejo modelo que nos impide avanzar". "Erradicarla es una cuestión de responsabilidad colectiva de máxima prioridad en la que todos estamos implicados, pues mientras exista no habrá verdadera democracia y auténtica convivencia", aseveró.
"DENUNCIAR SIN OLVIDAR EL RIESGO"
Por su parte, la consejera para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro, indicó que una de las principales preocupaciones en torno a este fenómeno hoy en día es trasladar a las mujeres la necesidad de que denuncien su situación "sin que olviden el riesgo que existe después de poner una denuncia por malos tratos porque puede aumentar la violencia del maltratador", por lo que animó a "asesorarse previamente". Asimismo, informó de que el número de denuncias por violencia de género aumenta, pero "no porque aumente la casuística, sino porque cada día hay más mujeres que dan el paso y los dan antes", apuntando que "crece el número de mujeres de menos de 30 años que denuncian su situación". "Antes, las mujeres aguantaban toda la vida, ahora, rompen antes con su círculo de violencia", enfatizó. Además, insistió en que los responsables de la violencia "son solo los que la ejercen" y llamó a no "desprestigiar" la Ley Integral contra la Violencia de Género a causa de quienes denuncian en falso, advirtiendo de que "el hecho de que el juez no cuente con las pruebas o argumentos suficientes para dictar una sentencia condenatoria no significa que nos encontremos ante un caso falso de violencia de género".