Griñan: 'Hay que estar atentos al neomachismo'

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, ensalza el esfuerzo "constante y tenaz" de las organizaciones de mujeres por visibilizar el fenómeno de la violencia de género, "antes considerado un asunto privado", pero avisó de que el trabajo en la lucha contra esta "forma de terrorismo aún no ha concluido", avisando de que "hay que estar atentos a las manifestaciones del neomachismo".

    25 nov 2009 / 17:54 H.

    Durante su intervención en el acto conmemorativo del Día  Internacional para la Eliminación de la Violencia de Género  organizado por la Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social  en Sevilla, Griñán destacó que, gracias a este trabajo, "hoy en día  las mujeres no tienen por qué sufrir en silencio", pues las  agresiones son condenadas y castigadas como lo que verdaderamente son  "una violación de los derechos humanos, además de una forma de  dominación por la fuerza". No obstante, lamentó que las estadísticas "siguen levantando la  voz de alarma contra una situación trágica", apuntando que, en los  últimos cien años, 600 mujeres han perdido la vida víctimas de la  violencia de género en España, a las que rindió un "sincero y  sentido" homenaje. "Tras ella se oculta la tremenda injusticia que supone, aún en  pleno siglo XXI el desprecio por la dignidad humana", afirmó,  subrayando que la raíz de la violencia de género es la desigualdad  entre hombre y mujer en cualquier nivel y ámbito de la sociedad, por  lo que consideró "imprescindible" profundizar cada día en la  concienciación social "que nos haga reaccionar".

    Para el presidente del Gobierno andaluz, el cambio social "sólo es  posible a través de la educación liberadora que potencie la  creatividad individual y forme a hombres y mujeres con conciencia y  capacidad para decidir", la cual tiene que ser vehiculada a través de  la escuela como espacio público para preparar a los niños a vivir una  vida propia y desarrollar todas sus potencialidades en la esfera  pública, y la familia, a quien compete enseñar roles igualitarios y  la convivencia pacífica en la esfera privada. "Tenemos que crecer en igualdad para erradicar las diversas formas  de exclusión y discriminación, dentro de las cuales, el maltrato es  la peor de sus manifestaciones", insistió, destacando que la  prioridad de la Administración es "que ninguna mujer se encuentre  sola para afrontar la terrible experiencia de la violencia y la  privación de libertad". En este sentido, destacó la dimensión "transversal" de este  problema, para cuya solución es fundamental la conjunción del apoyo  legal, médico, psicológico, formativo y laboral, señalando que este  aspecto se contempla en el VII Acuerdo de Concertación Social.

    Además, resaltó la labor de las casas de acogida y los programas  de formación y empleo, que ofrecen una oportunidad a las mujeres  maltratadas y sus familias para rehacer su vida e informó que durante  este año han sido algo más de 2.200 las personas atendidas en estos  centros. Por otro lado, aseguró que la sociedad de hoy "no se entiende sin  la contribución de las mujeres en la vida pública", recordando que  fue en los años 70 cuando entran en la universidad, incorporándose al  mercado de trabajo y enriqueciendo todos los ámbitos sociales, lo que  provocó un "giro histórico sin precedentes que supuso la quiebra del  orden patriarcal" y señalando que la violencia de género es la "peor  rémora de ese viejo modelo que nos impide avanzar". "Erradicarla es una cuestión de responsabilidad colectiva de  máxima prioridad en la que todos estamos implicados, pues mientras  exista no habrá verdadera democracia y auténtica convivencia",  aseveró.


    "DENUNCIAR SIN OLVIDAR EL RIESGO"

    Por su parte, la consejera para la Igualdad y el Bienestar Social,  Micaela Navarro, indicó que una de las principales preocupaciones en  torno a este fenómeno hoy en día es trasladar a las mujeres la  necesidad de que denuncien su situación "sin que olviden el riesgo  que existe después de poner una denuncia por malos tratos porque  puede aumentar la violencia del maltratador", por lo que animó a  "asesorarse previamente". Asimismo, informó de que el número de denuncias por violencia de  género aumenta, pero "no porque aumente la casuística, sino porque  cada día hay más mujeres que dan el paso y los dan antes", apuntando  que "crece el número de mujeres de menos de 30 años que denuncian su  situación". "Antes, las mujeres aguantaban toda la vida, ahora,  rompen antes con su círculo de violencia", enfatizó. Además, insistió en que los responsables de la violencia "son solo  los que la ejercen" y llamó a no "desprestigiar" la Ley Integral  contra la Violencia de Género a causa de quienes denuncian en falso,   advirtiendo de que "el hecho de que el juez no cuente con las pruebas  o argumentos suficientes para dictar una sentencia condenatoria no  significa que nos encontremos ante un caso falso de violencia de  género".