Griñán aguanta el sí a la financiación hasta que Cataluña cierre sus cifras
Isabel Morillo / Sevilla
Andalucía calcula que puede ganar entre 1.300 y 1.750 millones adicionales con la financiación. A la espera de cifras definitivas, prepara su ‘sí’. Zapatero confió en cerrar el sudoku con la bendición de Andalucía y Cataluña, que ayer se movió hacia el acuerdo pero que no ha vencido el bloqueo de los nacionalistas de ERC.
Isabel Morillo / SevillaAndalucía calcula que puede ganar entre 1.300 y 1.750 millones adicionales con la financiación. A la espera de cifras definitivas, prepara su ‘sí’. Zapatero confió en cerrar el sudoku con la bendición de Andalucía y Cataluña, que ayer se movió hacia el acuerdo pero que no ha vencido el bloqueo de los nacionalistas de ERC.
Al sí quiero de Andalucía al nuevo modelo de financiación le falta poco para cuajar. Pero el Gobierno andaluz se reserva su posición oficial a la espera de que lleguen desde el Ministerio de Economía los números definitivos del modelo. No hay convocatoria oficial del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), previsto el 15.
El Gobierno andaluz calcula que Andalucía se puede llevar de 1.300 a 1.750 millones de euros de los recursos adicionales que el Estado va a añadir para que todas las comunidades salgan ganando y se pueda cerrar el sudoku. Depende de si el Gobierno suma 9.000 o 12.000 millones extraordinarios, que se pagarían en un plazo de tiempo de 3 a 5 años.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró seguro de que el pacto está al alcance de la mano e insistió en que todas las comunidades “van a ganar” recursos para la sanidad o la educación. Zapatero no ocultó la importancia de que Andalucía o Cataluña confirmen su apoyo al sistema y confió también en que se sumen otras como Madrid, aunque estén gobernadas por el PP. Los populares parecen alineados en el no, y de las declaraciones de sus dirigentes trascendió que rechazarán el modelo denunciando que Cataluña es la más beneficiada. Pero algunas comunidades tendrán muy difícil renunciar al incremento de dinero en plena crisis.
Con los papeles y los datos que el Gobierno andaluz tiene hoy sobre la mesa aceptaría el nuevo sistema, según fuentes de la Consejería de Economía. Pero la desconfianza que ha reinado en la negociación, sobre todo en la recta final, y el recelo de que Cataluña siga apretando para obtener más recursos, hace que el Ejecutivo de José Antonio Griñán espere para decir la última palabra. Nadie se fía. En el Gobierno autonómico está instalada la sensación de que cada vez que Andalucía se muestra favorable, Cataluña aprovecha y se mueve para ganar terreno.
Ha sido una semana muy intensa en la que tanto el presidente de la Junta como la consejera de Economía, Carmen Martínez Aguayo, se han reunido varias veces con la ministra Elena y Salgado y su equipo. La última cita se produjo el jueves en Madrid y los teléfonos permanecieron abiertos hasta la madrugada. Para el cierre definitivo del acuerdo es fundamental que Cataluña se posicione. Los socialistas catalanes parece que han medio convencido a sus socios de Gobierno en el tripartito. Pero los nacionalistas de ERC son un hueso duro de roer.
El Gobierno andaluz admite que Cataluña gane más fondos adicionales, al igual que ocurrirá con otras como Baleares, Madrid o Murcia. Son las autonomías que estaban más castigadas en el sistema actual por un aumento de la población que no se contemplaba. A esa cuenta se aferra el PP. Su líder andaluz, Javier Arenas, denunció que el modelo es “el mayor atentado económico” a la región en 30 años de democracia.
El Gobierno de Griñán ha marcado sus líneas rojas. Son dos requisitos básicos de los que dependerá su sí y a los que el Gobierno ha accedido de forma “inequívoca”, según el Ejecutivo andaluz. La primera condición es que Andalucía reciba del total de recursos del sistema de financiación un porcentaje del 18,7% (equivalente a su población). El porcentaje que toca a Andalucía en el modelo actual es del 18,4% según datos liquidados de 2007. La segunda condición inexcusable, según el Gobierno andaluz, es que Andalucía se mantenga en la media de la financiación por habitante y nunca por debajo.
Esa ha sido una gran pelea, reconocen desde la Consejería de Economía. Andalucía se encuentra en el actual modelo en la media. El problema es que el statu quo, esa cláusula introducida en el modelo y que garantiza que ninguna comunidad recibirá recursos por debajo de lo que ahora ingresa, perjudicaba precisamente a las que estaban en la media. Las de arriba no pueden perder y las de abajo tenían que ganar. Eso llevó a desplazar a Andalucía por debajo en recursos per cápita, según fuentes de la Junta.