Gramanazis y tal

Ya sé que se nos llama “gramanazis” a quienes andamos a vueltas con el imposible afán de que el idioma español se lea y escriba en idioma español.

    06 feb 2015 / 11:11 H.

    La verdad es que no me veo pistola inquieta al cinto y encefalograma plano y ario, gaseando a quienes escriben “vurro” con “v”, internando en campos de concentración a los leístas, obligando a llevar en la solapa una “A” amarilla de «analfabeto» a quienes confunden el complemento directo con el circunstancial, invadiendo los países que no tienen “ñ” en sus ordenadores. Pero sí me molestan los poderes públicos cuando hacen dejación de sus funciones ortográficas y se dejan caer en brazos de muchos diseñadores gráficos, esa nueva peste, para eliminar tildes, por ejemplo. Me pregunto qué demonios les habrá hecho la pacífica tilde a esos señores, cuando solo se trata de una virgulilla (o sea, un signo ortográfico de forma de coma, rasguillo o trazo) que se pone sobre algunas letras para denotar su acentuación o para distinguirla de otras, como el sombrerito de la “ñ” para diferenciarla de “n”, que no son lo mismo “mona” que “moña”, “cano” que “caño”, ni una “cana” que un “caña”, digo yo. Pero ahí están dale que dale los “diseñonazis”, cobrando una pasta del contribuyente y justificando ante los políticos analfabetos funcionales sus ocurrencias de pintamonas a base de que donde esté el diseño, que se quite la ortografía. Ya dio la nota Telefónica con su famoso “Telefonica”, por mucho que los estilistas hayan ido estirando de a poquitos la “f” para cubrir su error inicial, y la sigue dando con su “Recargame, que valdría en la Argentina, pero que aquí es “Recárgame”. Dice una placa chovinista en Alcázar de San Juan: “En esta casa situada en este mismo lugar nacío Miguel de Cervantes” como recoge una web benemérita, defensora de la correcta acentuación. No tiene desperdicio la bobada: Ni Cervantes “nacío”, ni Cervantes nació en Alcázar de San Juan, ni las casas son muebles que necesiten especificación de que están situadas en el mismo lugar en que están situadas. “Jaen, colegio publico”, así de mayúsculo escribe sus dos errores por ausencia de tildes un colegio público de Jaén.
    José manuel ortega/ Jaén