Gobierno y sindicatos negocian cuándo se aplicarán las 37,5 horas
Primero, fue la reducción de horas extraordinarias; en marzo, la suspensión transitoria de las cláusulas económico-sociales del convenio colectivo y, a partir del día 16, probablemente, la aplicación de la jornada laboral de 37,5 horas semanales. Una controvertida medida con la que el equipo de Gobierno local quiere profundizar en su plan de austeridad y ahorro.
La polémica está servida y ya hay más de un colectivo con las uñas afiladas. El equipo de Gobierno local y los sindicatos debaten, estos días, la aplicación de la semana laboral de 37,5 horas en el Ayuntamiento. Y, aunque aún no hay fecha concreta para su entrada en vigor ni se ha definido el nuevo horario, todo apunta a que ocurrirá el próximo día 16, una vez que los funcionarios retornen a la rutina que se rompe cada 15 de junio, cuando comienza el calendario estival. Si no, sería a principios de octubre.
En el marco de un severo plan de ajuste con el que el Gobierno de José Enrique Fernández de Moya quiere mantener a flote una administración local que se halla “en la ruina”, la medida —que el Ejecutivo de Mariano Rajoy extendió por decreto a todo el sector público— se suma a las políticas de contención del gasto que el PP puso en marcha en el momento mismo en el que recuperó la Alcaldía, el 22 de junio de 2011. Empezó por la rebaja de las asignaciones a los grupos políticos y por el recorte de horas extraordinarias, que se han reducido a la mínima expresión; continuó, el pasado marzo, con la suspensión, por dos años, del convenio colectivo y del acuerdo económico y social del Ayuntamiento y, ahora —indica, desde Comisiones Obreras, Javier Ballesteros—: “Busca reducir aún más la prestación de horas extra”. De ahí la oposición férrea de los sindicatos, pues —como explica el secretario general del Sindicato Provincial de Servicios a la Ciudadanía (FSC) de CC OO de Jaén, Juan Carlos Cantero— el incremento en dos horas y media de la semana laboral significa que los funcionarios “cobrarán lo mismo por trabajar más tiempo”, aparte de la amenaza que supone para el personal laboral. En este sentido, pone como ejemplo lo ocurrido en la enseñanza, donde, solo en Jaén, trescientos profesores interinos han perdido su trabajo debido a la ampliación de la jornada laboral. Y comenta: “Estamos de acuerdo en que la situación de las administraciones requiere esfuerzos, pero es que siempre pagan los mismos: los trabajadores”.
Nuria López Priego / Jaén
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