Fuensanta corre por Camerún

En un espacio único, en la Fuente de la Negra, un cartel anunciaba uno de los objetivos de la primera carrera solidaria de Fuensanta: “Manos Unidas. Corre por Camerún”. Más de quinientas personas respondieron a la llamada y pusieron su granito de arena para hacer realidad un proyecto: el equipamiento de un laboratorio en el país centroafricano.

15 mar 2014 / 23:00 H.


El proyecto de Manos Unidas en la zona de la Sierra Sur es ambicioso y, para los vecinos de Fuensanta, resulta “ilusionante”. Se trata del equipamiento de un laboratorio en el Complejo Hospitalario de Batouri, un centro católico, sin ánimo de lucro, de Camerún. Una iniciativa que beneficiaría de forma directa a cerca de catorce mil personas que, para someterse a análisis clínicos, en la actualidad tienen que recorrer más de cien kilómetros. Eso, sin tener en cuenta que el estado de las carreteras es deplorable y que, en muchos casos, los pacientes no tienen medios para desplazarse.
Fuensanta se ha implicado de lleno para superar este reto. Especialmente su párroco, Jesús Antonio Castro, y un grupo de voluntarios de la parroquia. No querían que las colectas especiales se quedaran en un día, ni tampoco que el proyecto de Manos Unidas se sometiese al olvido, así que pensaron en diferentes iniciativas, entre ellas, la primera carrera solidaria que se celebró ayer y que partió de la zona del parque, con dos recorridos, uno corto y otro más largo. “Otro de los objetivos ha sido pasar un día en familia y hacer comunidad”, explicó el sacerdote, que valoró la respuesta de los fuensanteños. De hecho, más de quinientas personas solicitaron su dorsal previamente y, en unas huchas, dejaron su donativo. No había un precio establecido, sino que era la voluntad, según las posibilidades de cada uno. Al finalizar, se repartieron premios y se realizaron diversos juegos.
A la cita asistió Ibrahim, un camerunés que llegó hace algo más de dos años a España. Reside en Villanueva del Arzobispo y, en los últimos días, ofreció charlas y acercó la vida  de su país y el proyecto de Manos Unidas a padres y alumnos del instituto y del colegio de Fuensanta. “Es importante tener aparatos para unos simples análisis y, cuando supe del proyecto, me pareció genial”, expresó. Rodeado de niños, antes de la carrera, Ibrahim se mostró entusiasmado por la respuesta de los fuensanteños: “No me imaginaba que iba a venir tanta gente, es algo muy bonito”. Ese apoyo se mostró de diversas formas. Hubo, incluso, personas que acudieron disfrazadas o con sus mascotas y madres que no dudaron en correr mientras llevaban a sus bebés en los carritos. Ese medio millar de vecinos unió sus fuerzas, por unas horas, por Camerún.