Flores y un mosaico de citas para celebrar días de alegría

La ciudad patrimonial vio cómo vecinos y visitantes no quisieron perderse el amplio número de actividades que se celebraron durante todo el fin de semana.

11 may 2015 / 10:21 H.

Las plazas se llenaron de flores que ornamentaban las tradicionales y conocidas Cruces de Mayo. Asimismo, el domingo estuvo marcado por la celebración de la “Semana Santa Chica”, también conocida como procesiones destinadas a los más pequeños.

Nuevo símbolos cristianos ocuparon lugares representativos del casco histórico ubetense. En esta ocasión, la Plaza del Ayuntamiento acogió la de la Hermandad de la Santa Cena y la Cofradía del Nazareno, mientras que la Cofradía del Cristo de la Pasión se ubicó en la Plaza de Álvaro de Torres. Por su parte, en la del Primero de Mayo estuvieron las hermandades del Cristo de la Humildad y el Resucitado. Los Honrados Viejos del Salvador fue el escenario de la cruz de Jóvenes de Acción Católica, y la Plaza de Santo Domingo, la de la Cofradía de la Virgen de Gracia. La Asociación de María Auxiliadora estuvo en el Colegio Salesiano de Santo Domingo Savio.

El broche de oro del fin de semana lo puso la celebración de la “Semana Santa Chica”. A partir de las once y media de la mañana partieron desde la Plaza de Andalucía estas peculiares procesiones, que tienen como objetivo que los más pequeños vivan a su manera esta festividad religiosa tan arraigada y tradicional en la ciudad patromionio de la Humanidad. Una decena de cofradías locales se sumaron a esta actividad promovida por la Asociación Cultural El Sudario. La cita dejó bellas imágenes, pues se sucedieron desfiles procesionales enmarcados dentro de las hermandades, que no faltaron. Mantillas, costaleros y penitentes decendieron por la calle Real para solicitar la venia en la Plaza del Ayuntamiento y concluir el itinerario frente a la Basílica Menor de Santa María.

Cada vez son más los niños que se animan a participar en la “Semana Santa Chica”. Ocurre que encontran un espacio en el que dar rienda suelta a su propia forma de vivir los Días Grandes.