Final redondo para la celebración

El Cristo de la Salud, a pesar de la “espada de Damocles” que supuso el cielo encapotado —llegaron a caer algunos chubascos a lo largo del día—, consiguió salir en procesión, en la convocatoria que representa el final de sus fiestas anuales.

07 sep 2015 / 09:32 H.

El desfile por el casco antiguo contó con una considerable participación de fieles, incluidas mujeres ataviadas de mantilla y devotos que quisieron acompañar a la imagen. En esta ocasión los actos tenían un significado especial, al conmemorarse setenta y cinco años de la reorganización de la cofradía y de la llegada, en septiembre de 1940, de la actual talla. El regreso al templo se produjo bien entrada la noche.
La jornada comenzó con el lanzamiento de cohetes y la habitual diana floreada de la Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Salud, que fue agasajada en la casa del hermano mayor, Domingo Cano-Caballero y por la tarde noche acudió a la procesión. A partir de las once de la mañana se celebró, en la iglesia de San Juan Bautista, una eucaristía oficiada por el párroco de Santo Domingo de Silos, Manuel Luis Anguita. Se aprovechó para clausurar los actos del treinta aniversario de la agrupación, que presentó un disco el pasado viernes por la noche.
Después de la misa se celebraron unas elecciones en la que se renovó a Domingo Cano-Caballero para otro mandato de dos años. La suya era la única candidatura. El responsable subrayó que se mantendrá la actual línea. Además, dio las gracias a los cofrades, la junta directiva, el grupo de jóvenes, el coro, el grupo de costaleros y la agrupación musical. “Seguiremos trabajando por la hermandad”, recalcó el dirigente. Al término del proceso arrancó un encuentro en el que la cofradía invitó a un refrigerio a los asistentes congregados en la casa.
El sábado, como marca la tradición, el toque del ángelus se realizó a las doce del mediodía, momento en el que se proclamaron las fiestas, con repique de campanas y disparo de cohetes. Las convocatorias regresaron a las ocho y media de la tarde con la oración y la ofrenda de flores, frutos del campo y donaciones al Santísimo Cristo de la Salud. El mal tiempo obligó a suspender el concierto nocturno de la banda de la Asociación Musical Pep Ventura.
La hermandad que venera al “Señor Pujarero” es una de las más numerosas de Alcalá la Real, con una cantidad de miembros que supera los mil cuatrocientos. Se trata de un colectivo muy dinámico, con la iglesia de San Juan Bautista y la casa de hermandad como puntos de referencia, que celebra actividades a lo largo de todo el año. Recientemente se ha producido una considerable incorporación de jóvenes al colectivo cofrade.