Feliz cumpleaños hermano
La prolongada cuesta, se ha hecho más larga que otros años, aunque todo es ir añadiendo días, ignorando el nombre de los meses, porque la cima aún está lejos. Pues mira, hoy también amaneció lunes dentro del año del dragón, según el calendario chino.
Invierno seco y la aceituna casi finiquitada y quizás más corta por la bonanza del temporal. Y de nuevo lunes al sol, para miles de braceros. Pues aunque el beaterío periférico y belenista, cerró el magno acontecimiento, los milagros aún no llegan. Los expulsados del paraíso el 20-N, andan sin patrón y en espera de que Sevilla con su color especial, diga si el parto sucesorio es macho o hembra. Mientras los nuevos mentores del gobierno a legislar y recortar con más habilidad que el sastre de Camps. La recesión parece cíclica y estamos volviendo a los 60. Por aquellos entonces, cuando no había ni bolígrafo, era normal el casarse al volver de la mili. Casi a la vez, se preparaba un ligero equipaje, pasaporte y a la Europa de más allá de los Pirineos. Naturalmente, esa generación estaba bastante menos preparada que la gran parte que con estudios universitarios, hacen un conglomerado del 45% de nuestros jóvenes que están en paro. Y la crisis está haciendo que cunda el desánimo, que empiecen a asumir la precariedad que les toca, que no es otra que se rompa el equilibrio y vuelvan los ricos y los pobres. En suma que tengamos una juventud de oro desaprovechada. Pues allende la Europa comunitaria, tampoco anda la cosa como para demasiadas aventuras. Nos seguiremos apuntando en el “ya vendrán tiempos mejores”. ¿Hasta cuándo habrá que alimentar lo de saber más, para morir más cultos?
Nicolás Ortiz es maestro industrial